sábado, 23 de septiembre de 2006

Comprando sutilezas

Morgan Carver
 
No lo tenía pensado, pero hoy, nada más pisar la calle, el cuerpo me pidió lencería. Así que saqué pecho y a ello. Siempre riño con el espejo del probador: me indigna su descaro y su poca piedad. Pero como ando subidita de moral, esta vez gano yo. Le doy el sí quiero a tres aspirantes. Terciopelo azul noche y negro, glamouroso y sofisticado, uno; listado, deportivo, joven, fresco, otro. El tercero, azul celeste, delicado, acuoso, con olas en el escote: mi capitán siempre busca el mar, en tierra también.

1 comentario:

Viuda de Tantamount dijo...

Y haces bien, Capitana.....

Son placeres a los que no renuncio, incluso en epocas de motin abordo o naufragio.

Lo entiendo como mi placer. Me gusta saber que si me atropella el autobus por cruzar en rojo, el medico de urgencias sera un poco más feliz¡¡

Mi abuela, que es básica en mi vida, almacenaba medias y combinaciones en su armario. Esto, será herencia.

Nunca mejor que hoy, comparte con tu projimo y disfrutalo.