jueves, 29 de julio de 2010

Una sonrisa sin sonrisa

Aquella noche le seguí la corriente a mi familia durante un rato (una sonrisa de plástico me entumecía las mejillas) y luego me alejé como pude del bullicio de anécdotas y chismes que mamá había organizado.

Los ojos que miran. Esteban Bentancour

1 comentario:

Eguzki dijo...

Casualmente mi sonrisa de ahora no tiene sonrisa...como la muñequita del dibujo...
Es curioso como hace unas semanas hablaba orgullosa de mi capacidad para sonreir a la vida.Ahora la vida me ha dado un duro golpe y de momento no puedo devolverle una sonrisa.

Saludos