domingo, 17 de febrero de 2013

Vicios

El juicio final, detalle. El Bosco

Vicios son, ya se sabe, lo que se quiere.
Elegíos dos vicios, porque uno es demasiado.


Poemas y canciones. Bertolt Brecht

 Carnaval. Mariela Dimitrova

Me han impactado estos versos. Resulta que el publicitario Menos es más es tan antiguo como nosotros. La palabra proviene del latín y significa falla, falta; este es también el sentido del vicio jurídico. Socialmente, el significado va más allá y designa costumbres, actitudes, prácticas inmorales, depravadas, poco sanas, improductivas. Vicio como opuesto a virtud. En términos religiosos, vicios y pecados serían equivalentes. Los vicios van y vienen, como las modas, se juzgan tales según dónde y cuándo. El DRAE tiene hasta once acepciones más o menos en estos términos, y la doce, al parecer usada en Salamanca, es muy curiosa: estiércol, abono. En Wiquipedia aparecen algunos ejemplos:

APATÍA ARROGANCIA AVARICIA COBARDÍA CORRUPCIÓN POLÍTICA CRUELDAD EGOCENTRISMO EGOÍSMO GULA IGNORANCIA INDIFERENCIA INFIDELIDAD INTOLERANCIA LUJURIA MISANTROPÍA NEGLIGENCIA PEREZA VANIDAD...

¿te atreves a elegirte dos, como propone BB?

FELIZ LUNES, amigos.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Dolores

Marc Vic

Mi ánimo no está para tirar cohetes, como se dice por aquí. Casi todo duele últimamente: la crisis pega fuerte y cada día los caídos están más cerca. Impotencia, impaciencia. Nostalgia anticipada de la pérdida futura. Añoranza punzante de la ausencia obligada. Cerco cruel que acuchilla la ilusión. Desconsuelo.
Los males de la inteligencia, desgraciadamente, duelen menos que los del sentimiento, y los del sentimiento, desgraciadamente, menos que los del cuerpo. Digo "desgraciadamente" porque la dignidad humana exigiría lo contrario. No hay sensación angustiada del misterio que pueda doler como el amor, los celos, la nostalgia, que pueda sofocar como el miedo físico intenso, que pueda transformar como la cólera o la ambición. Pero tampoco ningún dolor de los que destrozan el alma consigue ser tan realmente dolor como el dolor de muelas, o el de un cólico, o (supongo) el dolor del parto.


Libro del desasosiego. Fernando Pessoa