miércoles, 23 de marzo de 2016

Primavera

Jardín Botánico de La Concepción. MálagaEnlace

Ha roto la glicinia el hierro de la pérgola;
la dura ferrería se ha plegado
a una delicadeza tan antigua.


Jardín público. Álvaro García

Y supe que no eran
recuerdos, no. Bajo la vieja pérgola
con glicinias, corría
jugando un niño, el niño
aquel que fui y que un día,
en cualquier gesto mínimo, detuvo
sus horas y dejó que yo siguiese
andando hacia la muerte.

Rafael Guillén
    

lunes, 21 de marzo de 2016

El arte más difícil

El difícil arte de saber perder está al alcance de muy pocos.

martes, 15 de marzo de 2016

Preferiría no hacerlo

Javier Zavala

Considero necesaria la lectura de Bartleby, el escribiente, de Herman Melville. El libro es corto, pero lo leí en dos tiempos, con meses, si no años, de separación entre un acto y otro. Llegó a mis manos por primera vez en Lorca, en un encuentro de amigos lectores donde, amén de tratar el orden del día del encuentro, cada uno de los participantes presentábamos un libro escogido. En esa ocasión era un ejemplar bellamente ilustrado por Javier Zabala; estuvo en mis manos aquel fin de semana, aunque la lectura quedó inconclusa. Más tarde, y aprovechando un viaje en autobús, me eché al bolso el ejemplar que dormía en mi biblioteca. Lo recomencé y terminé llegando a mi destino. Era un día nublado y melancólico que agrandó la tristeza que me produjo el final de Bartleby, arráncandome una lágrima de desconsuelo. Desde entonces, lo recuerdo en muchas ocasiones, sobre todo cuando me encuentro ante situaciones o compromisos que no deseo aceptar, me planteo decir NO con elegancia, seguridad y seriedad como lo haría Bartleby: preferiría no hacerlo.
 Stéphane Poulin

-Prefiero no cenar hoy -dijo Bartleby, dándose la vuelta-. Me haría mal; no estoy acostumbrado a cenar -con estas palabras se movió hacia el otro lado del cercado, y se quedó mirando la pared.


Bartleby, el escribiente. Herman Melville


lunes, 14 de marzo de 2016

Educar despacio

María Hergueta

La educación necesita tiempo.

viernes, 11 de marzo de 2016

Capitalismo


Dicen que se enriquecía
pensando en cobrar impuestos 
sobre la envidia.

El capitalismo puede inventar aún nuevas enfermedades. Luis Rosales

martes, 1 de marzo de 2016

Mi tesooooooro...

La confianza es un tesoro.