lunes, 28 de agosto de 2017

Solo estoy para ti

Joaquín Lobato

Atiendo
si
dicen
mi nombre
las 
anémonas. O
cuando
llaman
a mi puerta 
las palomas.


Joaquín Lobato

sábado, 26 de agosto de 2017

Una ciudad

Miles Hyman

Una ciudad es un mundo cuando se ama a uno de sus habitantes.


Lawrence Durrell

viernes, 25 de agosto de 2017

El último botón

Alphonse Mucha

El último botón no quiere atravesar el ojal. No quiere y no quiere. Pues no lo fuerzo más y que se me vea un poquito el escote. Le gustaba mi escote. Cuando estaba triste se inclinaba y hundía la nariz en mi pecho, para inhalar algo de calma, decía, para olvidarse de todo lo que no fuera piel, caricia, calor húmedo. Se agachaba porque soy bajita. Y cerraba los ojos y me olía como si hubiera estado fuera durante meses...

El baile. Luz Gabás

martes, 22 de agosto de 2017

Esto es un hombre

El ajedrecista. Mariela Dimitrova

Un hombre no es solamente lo que hace, sino, sobre todo, lo que no hace, lo que no está dispuesto a hacer.

En pocas palabras. Juan Vicente Piqueras

lunes, 14 de agosto de 2017

¿Qué está socialmente sobrevalorado?

La viuda en silla de ruedas. Philip Evergood


Me inspira esta entrada y su título una de las preguntas que casi siempre asoma en la entrevista En pocas palabras, que se hace semanalmente en Babelia, páginas de las que soy fan desde que las conozco. Los entrevistados van contestando qué consideran ellos que la sociedad valora más de lo que se merece. Iré renovando esta entrada cada poco, añadiendo las nuevas respuestas; tengo curiosidad por ver cómo crece este post, siempre en construcción.

Puedes aportar tu granito sobrevalorado si quieres.
 
La pica. Stanley Coll


¿Qué está socialmente sobrevalorado?

  1. La novedad.
  2. La juventud.
  3. El dinero.
  4. Esto de estar constantemente comunicado. Valoramos poco el silencio.
  5. El ser escritor.
  6. La idea de triunfo. El éxito.
  7. La política. El poder político.
 
 María Luisa Sanz

miércoles, 9 de agosto de 2017

Acarreos

Paul Discher

Voy acarreando cosas como una vieja
de pueblo. Lo soy.  Y según pase el tiempo
precisaré alforjas a las que ir echando
todo lo imprescindible. Lo imprescindible
es superfluo -fetiches, un libro, abanico,
tijeras, cuadernos, pluma- como si
cada vez más fuera
aferrándome en vez de desprenderme
a pequeñas cosas, salvoconducto 
para cruzar la calle o tomar café, ni siquiera
los siete granos de granada. Y así no vamos
a ninguna parte. Aparte gafas y llaves
y efectos de belleza cosmética, un
botellín de agua y un paraguas
plegable que no pesa, todo acaba pesando.


Y todos estábamos vivos. Olvido García Valdés

sábado, 5 de agosto de 2017

De vuelta como os prometí

Aquí estoy con un año más: 58 cumplí ayer.
Lo he celebrado con un buen baño en una cala limpia y solitaria de agua transparente: sus piedras me recuerdan al Parque Güell.
Puede que Joan Margarit tenga razón y que el tiempo vaya lentamente, pero yo estoy subida en una montaña rusa desde hace tiempo... bueno, salud!! y quiero cumplir muchos más.
Lentamente, las olas
van devanando el hilo de los días.

Perspectiva (El orden del tiempo, 1985). Joan Margarit