Devonj Bowman
Cuando salió, con su alegría a cuestas, ganada al dolor gota a gota, con su libertad como un músculo bien formado, ejercida cerca de seis años, nueve años y un día sobre el papel, miró al mundo serenamente sin alterar la retina de sus ojos, sin graduarla por la distancia o la luz. Vio pasar a los libres y no pudo menos que sonreir. Tenían aire de presos.
Libre 206. Medardo Fraile