domingo, 25 de septiembre de 2011

Al otro lado del mar

Luis Amer

Su vida era pacífica y placentera como un domingo permanente. El lunes estaba siempre al otro lado del mar.

Mal de amores. Ángeles Mastretta

2 comentarios:

HLO dijo...

Eso pienso hacer yo.

Besote, comp

Máximo Ballester dijo...

Ojalá pudiera tener esas sensaciones. Qué bueno.
Un abrazo.