martes, 15 de septiembre de 2009

Otra cárcel

Pinfan Chen-Shu Fen

Para colmo, Jade no conocía ni una palabra de español, algo que acentuaba su incomprensión. En eso, el lenguaje se parece a una cárcel, pues habiendo sido creado para dotarnos de libertad nos confina al mismo tiempo entre sus límites.

El secreto de la porcelana. Emilio Calderón

5 comentarios:

Julia dijo...

Es bien cierto!
Debe ser difícil estar en otro país, con otras costumbres, sin los amigos y además desconocer el idioma que allí se habla... Sería como estar completamente perdid@s en el medio del mar.
Un beso.

♠ Bufona dijo...

La verdad que pasar por acá es bastante grato. Un beso.

Edanmir dijo...

Cuan cierto. Incluso el lenguaje que se comparte es fuente de malos entendidos. Salu2

HLO dijo...

Uf, eso lo comprobé en Berlín, donde podía acceder a las obras de arte (los magníficos museos berlineses) pero las librerías me estaban vedadas, por desgracia.

Sauze dijo...

Es como una torre de babel, donde nadie entiende nada y todos creen entender algo. cuesta trabajo adaptarse a sitios donde no hablan el mismo idioma que uno. Pero en la diferencia a veces está la cercanía.
besoss