viernes, 11 de febrero de 2011

El goce original

Adán y Eva. Fernando Botero

No es casual que la historia del mundo comience con la curiosidad de Eva y el goce del fruto prohibido. Los sabios que colocaron ese mito al comienzo de la historia del género humano sabían que era el centro, el punto de apoyo, el misterio de la historia del mundo, con la salvedad de que gozar el fruto prohibido no cierra sino que abre las puertas del paraíso.

Memorias de una cantante alemana. Wilhelmine Schroeder-Devrient

4 comentarios:

JL dijo...

Por un mundo lleno de pecadores gozosos.

Besos

claudia dijo...

Lo prohibido siempre atrae.

Laura Uve dijo...

Me gusta esta otra versión, pero Eva, como Pandora, siempre ha sido considerada como la que trae todos los males a la humanidad, encima por algo tan banal como la curiosidad... Curiosidad que en los hombres es la base de la ciencia, pero las mujeres solo la desarrollan como cotilleo.......grrrrrr......así que todo que sea reinterpretar estos mitos, bienvenido sea.

Besos indigo.

HLO dijo...

La ignorancia no tiene nada de paradisíaca; sólo la curiosidad humaniza.
La historia de Adán y Eva, al decir de algunos, narra la cesura entre lo animal y lo humano. Sin retorno posible.

Besote, compi