Hay personas que jamás se despojan de su orgullo; cuando pasan revista a sus defectos lo hacen a caballo.
Paul Masson
Vaya por delante que cuando hablo de sociedad no estoy hablando de la humanidad, estoy hablando del sistema de vida occidental porque, claro, el ochenta por ciento de la humanidad es otra cosa, algo que no deberíamos, y sin embargo solemos, olvidar porque los occidentales padecemos de un egocentrismo terrible.
La necesidad de usar máquinas era tan imperativa, desde el punto de vista de los propietarios de las mismas, cuyos medios y situación en la sociedad dependían de ellas, que cargó al trabajador con un peso especial: el deber de consumir productos de la máquina, mientras que imponía al fabricante y al ingeniero el deber de inventar productos suficientemente deleznables y efímeros para que fuera necesario sustituirlos rápidamente por otros.