viernes, 23 de septiembre de 2022

MI FLAUTA Y LA LUNA

Luna axárquica. Inma Díaz

Mi flauta y la luna
hacen la espuma.

Eco. Gerardo Diego

viernes, 16 de septiembre de 2022

Los números pájaros

Fred Tomaselli

¿Los números son tan libres como los pájaros?
Carel Fabritus 
¿sufren igual que ellos al ser sometidos a un sistema de reglas imperativas?
Liberation. M. C. Escher

¿existe una zona de transición mágica entre los números de la realidad y los números trazados en un papel?

Gödel, Escher, Bach. Un eterno y grácil bucle. Douglas R. Hofstadter

jueves, 15 de septiembre de 2022

El don de la palabra

Penelope Dullaghans

El lenguaje nos pertenece, nos caracteriza. Cada uno de nosotros tenemos un hablar propio y distinto al de los demás, personal y único. El lenguaje es como una utilísima caja de herramientas con casi todo lo necesario para nuestro bricolaje vital; en ella encontramos palabras dulces para el amor o espinosas para el enfado, cautelosas para recomendar o chispeantes para celebrar... Vivir es comunicar y, aunque es verdad que son muchas las formas de comunicación, en ninguna de ellas faltan las palabras, porque con ellas pensamos, analizamos, transformamos. Si permitimos que nuestro vocabulario se vaya reduciendo día tras día, estaremos también recortando nuestra facultad de pensar: en cuestión de palabras, las formas son también el fondo. Si empobrecemos el lenguaje llenándolo de vocablos baratos e infantilizados, de palabras gruesas y malsonantes que sirven para todo, no cultivamos ni la imaginación ni la elegancia, solo la simpleza de espíritu y la uniformidad de pensamiento. Si no nos importan los nombres de las cosas, si con un "esto parte" o con un "qué guay" podemos referirnos a todo lo que en un momento dado pueda calificarse como interesante, divertido, agradable, gustoso, bueno, rico, sugerente, excitante, novedoso, atrevido, estupendo, ingenioso, atractivo, gracioso o entretenido, descartando matices y diferencias, estamos rechazando el don de la palabra.

No se entiende cómo en los tiempos que corren, en los que sin una buena imagen no somos nadie, nos hemos olvidado de que nuestra conversación es la tarjeta de visita de la que no podemos prescindir, la que siempre habla de nosotros; la vestimenta, el maquillaje, se cambian para la ocasión, según esta requiera desenfado o ceremonia. No ocurre así con el lenguaje, nuestra apariencia más íntima, la que brota directamente de nosotros, la que estrenamos cada vez que abrimos la boca.
Penelope Dullaghans

CANCIÓN DONDE SE EXPLICA, BIEN EXPLICADO, QUE AL PRONUNCIAR UNA SOLA PALABRA PUEDES HACER TU BIOGRAFÍA

A Dámaso Alonso
La palabra que decimos
viene de lejos,
y no tiene definición,
tiene argumento.

Cuando dices: nunca,
cuando dices: bueno,
estás contando tu historia
sin saberlo.

Luís Rosales

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Capitanas (LXII)

Andrej Remnyov

Capitanas asesinadas. El pasado 5 de agosto fue el aniversario del asesinato de trece rosas, trece jóvenes mujeres, ocho de ellas menores de edad, fusiladas en Madrid en 1939, víctimas de la feroz represión franquista tras la victoria del golpista dictador Francisco Franco. Se llamaban Ana, Avelina, Blanca, Carmen, Dionisia, Elena, Joaquina, Julia, Luisa, Martina, Pilar, Victoria y Virtudes. La memoria histórica nunca se ocupó de ellas. Fueron periodistas los que sacaron a la luz este atroz episodio, primero Jacobo García investigándolo en 1985 y luego Jesús Ferrero, publicando en 2003 el libro Las trece rosas; en 2004 se rueda el documental Que mi nombre no se borre de la historia y sale otro libro, éste del periodista Carlos Fonseca, Trece Rosas Rojas. A partir de 2003 se empieza a distinguir a este grupo de mujeres y a reivindicar su memoria en homenajes de distinto signo y arte. Hasta esas fechas, nadie se ocupó de ellas, a pesar de que ya habíamos celebrado a toda fanfarria los 25 años de democracia y de que algunas de estas mujeres fueron detenidas, torturadas y asesinadas por pertenecer a Juventud Socialistas Unificada. Tampoco sus compañeros políticos pensaron en ellas.

Demo at Phoenix. Qiang-Huang

A las cuatro de la tarde de marzo en una vieja foto las rosas se volvieron a abrir.
La vida no apagó

su aroma ni

la brisa que pasaba lenta

con fechas del paisaje. Una

muñeca es todavía en

la manita que toca el universo,

tibia. Alrededor

se ve un vuelo de pájaros idos.

Al fondo,
el ser que es haber sido lee
lo que el tiempo escribió.

La foto. Mundar. Juan Gelman.2008

Hay sitio para unas espinas?
le preguntaron al rosal.

El libro de las preguntas. XXVII. Pablo Neruda. 1977

sábado, 10 de septiembre de 2022

NUNCA LA MIRADA ES MUDA

Realidad. Cristina Alfaro

Nunca la mirada es muda:

siempre pregunta o responde.

Los cinco sentidos. Javier Lostalé

martes, 6 de septiembre de 2022

NO TE DEJES COSECHAR


La podadora. Collage manual. @unalunitagrante

El miedo es una forma de miseria,
como el hambre es otro modo de violencia.
Educación, ése es el camino.
Despierta, atenta, atrevida: habla!
Ventila el pensamiento.
No te dejes cosechar.


Lo único que se necesita para que el mal triunfe es que los hombres honestos no hagan nada.

Edmund Burke


lunes, 5 de septiembre de 2022

A corto plazo

Berthe Morisot
Podar geranios.
Tender la vida entera.

Poner la mesa.

Lara López

Y tu A corto plazo ¿cuál es?

Leer un libro
Saborear los días
Pensar los placeres

Éste es de HLO, precioso.

Escribir un libro,
soñar con ella esta noche,
recordarlo por la mañana.

Éste es de Jesús (of suburbia), lindo.

Cortar amarras

Librar todo el camino de piedras
Pero con ella

Éste es de huggh, precioso pero trabajoso.

Contar estrellas

mirar los sueños

sentirme plena...


Éste tan vaporoso es de Sauze.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Canción de cuna

Desnudo de espalda. Ricardo Cejudo Nogales


SI ALGUNA vez te pierdo

¿podrás dormir sin que

cual copa de un tilo

me pierda, susurrando, sobre ti?


¿Sin que yo vele aquí

y ponga, como párpados,

palabras en tus pechos,

tus miembros y mi boca?


¿Sin que yo aquí te encierre

y a tí sola con lo tuyo te deje

como un huerto colmado

de melisa y de anís?


Canción de cuna. Rainer María Rilke

sábado, 3 de septiembre de 2022

Ven!

Oksana Badrak

Ven como sea, en la luz
de la mañana, en el primer vuelo
de cualquier pájaro de los que ahora
mismo cruzan el cielo, o se levantan
de la tierra. Ven como sea,
que esta hermosura de tarde
te necesita para la eternidad.

Olvidos. 17. José Antonio Muñoz Rojas

viernes, 2 de septiembre de 2022

El tiempo todo lo toca


El tiempo todo lo toca.

Lo más cierto de este mundo es que el mundo es incierto, por lo que toda buena idea está condenada a dejar de serlo. La libertad en aforismos. Jorge Wagensberg
El tiempo no deja nunca de pasar. No conoce la piedad. Atlas de geografía humana. Almudena Grandes
 
Los filósofos han buscado con gran ahínco algo que no esté sometido al imperio del tiempo. Historia de la filosofía. Bertrand Russell

martes, 30 de agosto de 2022

Sapore di sale...

Desnudos en la playa. José de Togores i Llach



Sabor de sal, sabor de mar, sabores

de soles sucedidos en tu cuerpo,

en tu piel extendida por la arena;

sabor de ti cuando te beso y antes

y después.

Sapore di sale... Enrique Molina Campos

domingo, 28 de agosto de 2022

Porque si

La Belle. Boris Kustodiyev

PORQUE SI. Porque cada estrella
trae su noche prendida
en su temblor de seda.

Porque si. Pedro Pérez-Clotet

viernes, 26 de agosto de 2022

MI PLAYA

Es playa de mi noche tu boca, Capitán.
Tu cuerpo, mi sueño.

lunes, 22 de agosto de 2022

A temperatura ambiente

Alineación al centroNevera nueva. Antonio López

En la nevera
he guardado tu foto.
Y ya no enfría.

Jesús Aguado

miércoles, 17 de agosto de 2022

La noche

La noche vuelve
a inundarme de luz.

Tú eres la noche.

Astro nocturno. Luis Alberto de Cuenca

jueves, 11 de agosto de 2022

Travesía

Desde arriba. Nara Miranda

No te asustes. No mires hacia la oscuridad. Yo haré un puente que cruce de tu casa vacía a mi casa vacía.

El enamorado. Benjamín Prado

lunes, 8 de agosto de 2022

¿Te he dicho que te adoro?

Ariadna. John Vanderlyn

Rosa, mi corazón,
mi latifundio,

mi campo de amapolas,
mi arroyuelo,

mi torreón de mirlos,
mi rocío,

mi noche de verano,
mi proyecto
al fresco de la tarde,
mi ola,
salta,
salta a mis brazos.

Deja que revuelva
un poco tu cabello,
mientras pienso
en la colmena oscura,
con las mieles
ya colmadas de agosto,
y el murmullo
de las abejas.

Corazón, mi Rosa,
te adoro simplemente.
¿Te lo he dicho?

XII. Cantos a Rosa. Antonio Muñoz Rojas

sábado, 6 de agosto de 2022

Los motivos del lobo (REEDICIÓN 18-6-15/6-8-22))


La playa de Portugal. Laura Vinader


Los motivos del lobo es un precioso libro, un libro-joya, que llegó a mis manos gracias a mi querida amiga Mª José, a la que ahora despido rumbo a otras aventuras. Joan Margarit es uno de mis poetas favoritos: adoro sus versos, su prosa y su conversación. Es arquitecto, catedrático de Cálculo de estructuras, y escribe versos y hace las dos cosas a la vez y al mismo tiempo (él lo ha dicho, que muchos de sus poemas se fraguan al mismo tiempo que calcula o visita obras). Me encanta que números y versos salgan de la misma cabeza, me reafirma en mi rechazo contumaz a la separación entre ciencias y letras. Me gusta también porque escribe a la vez en catalán y en castellano. Y también porque siempre, en todas las entrevistas que he oído o leído, siempre reivindica  la cultura para un futuro mejor, personal y social. Nunca se le olvida poner ese grano de arena, así por ejemplo en la entrevista del pasado martes 16 en El País:
Por eso debemos preparar a nuestros hijos con lecturas, armarles con la herramienta de la cultura, para que cuando la precisen, la lleven encima.

Sus poemas son tiernos y feroces a la vez, claros y directos, imposible no dejarse tocar por ellos porque nos trastean el alma y nos ponen a galopar el corazón. Los recomiendo porque hablan de nosotros, de sentimientos de todos los días, de gente que sufre y ama, que goza y vive como cualquiera.

El verano ya está aquí y las playas se llenan de  Gente en la playa, gente como ésta:

La mujer ha aparcado en una calle
junto a la arena.
Baja del coche y, sin prisa,
saca y despliega la silla de ruedas.
Después, coge al muchacho,
lo sienta y le coloca bien las piernas.
Se aparta unos cabellos de la cara
y, mientras siente como ondea su falda,
va empujando la silla de ruedas hacia el mar.
Entra en la playa por el pasadizo
de tablas de madera que, de pronto,
a unos metros del agua, se detiene.
Muy cerca, el socorrista mira al mar.
La mujer alza al chico:
lo coge por debajo de los brazos
y, de espaldas al agua, va arrastrándolo
mientras los pies inertes del muchacho
dejan dos surcos tristes en la arena.
Lo ha llevado muy cerca de las olas
y lo deja en la arena para volver atrás
a recoger el parasol y la silla de ruedas.
Estos últimos metros. Siempre faltan
los malditos, terribles metros últimos.
Estos te romperán el corazón.
No hay amor en la arena. Ni en el sol.
Ni tampoco en las tablas, ni en los ojos
del socorrista, ni en el mar.
Estos últimos metros
son el amor. Su soledad.
Joan Margarit
Brigid Marlin

jueves, 4 de agosto de 2022

No soy de ésas

Un día de verano. Berthe Morisot

No soy de ésas de carácter irritable.
Yo tengo sosegado el corazón.
                            Safo

 Me conmueve la belleza de un verso, 
me inspira, me da alas, 
apacigua mi día.

miércoles, 3 de agosto de 2022

Salvamento

Rayos-Amor. Chiqui Arjona

Al menos, puso la mano izquierda en medio de los dos, como quien arroja un cabo al mar, y allí la dejó inmóvil, a pesar de que el escay le producía escalofríos.
Nadia comprendió y, sin hacer movimientos bruscos, se desplazó al centro, le cogió el brazo por la muñeca, se lo pasó por la nuca, descansó la cabeza en el pecho de él y cerró los ojos.

La soledad de los números primos. Paolo Giordano