viernes, 3 de noviembre de 2006

Sombra aquí, sombra allá...

Ideólogo. Edgar Martínez

La política es, era, el arte de lo posible. Hoy más parece que sirva para crear problemas que para resolverlos. Sin embargo, como generadora de optimismo propio y autocomplacencia no tiene igual: en las últimas elecciones, como ya es habitual, han ganado todos. Hasta los que han perdido, han ganado. La política es también el arte del maquillaje.

2 comentarios:

Scheherazade dijo...

La política es el arte de ver la botella propia medio llena y la de los otros medio vacía

Anónimo dijo...

Ay, sí, envídio el optimsmo de los políticos cuando se trata de su propio ombligo (con ombligo ajeno son tremendamente crueles en su pesimismo).