sábado, 12 de enero de 2008

El bosque silencioso

Dorada nutrición del árbol. Martín La Spina

En Málaga hace hoy un día espléndido.
Sol radiante, cielo azul limpísimo, sin una nube.
Temperatura de gozo.
Pero en Madrid Ángel González ha muerto.


Cruzas por el crepúsculo.

El aire

tienes que separarlo casi con las manos

de tan denso, de tan impenetrable.

Andas. No dejan huellas tus pies.

Cientos de árboles

contienen el aliento sobre tu

cabeza. Un pájaro no sabe

que estás allí, y lanza su silbido

largo al otro lado del paisaje.

El mundo cambia de color: es como el eco

del mundo. Eco distante

que tú estremeces, traspasando

las últimas fronteras de la tarde.


Bosque. Ángel González

3 comentarios:

Arcángel Mirón dijo...

Qué lindo homenaje, Índigo. A veces la naturaleza no camina acorde a nuestros sentimientos.

Churra dijo...

Precioso.
Besos

Mandarina azul dijo...

La pérdida de un gran artista, sin duda.

Y precioso tu recuerdo para él. :)