Ponte el sombrero dorado, si eso ha de conmoverla; si eres capaz de saltar muy alto, hazlo también por ella, hasta que exclame: ¡Enamorado saltarín, enamorado del sombrero de oro, tendrás que ser mío!.
También me encanta Úrculo. ¿Demasiadas exigencias? Todos llevamos el sombrero de oro cuando estamos enamorados. En cuanto a la cita, la hace Gustavo Martín Garzo en un delicioso libro, El hilo azul, una colección de artículos sobre sobre "la pasión de contar, el secreto placer de leer". La introducción la titula el mismo autor "El bailarín del sombrero de oro" y dice que le hubiera encantado que la cita fuera la de su libro, de no ser porque Scott Fitzgerald ya se le había adelantado colocándola como preámbulo de El gran Gatsby. Para Martín Garzo, el sombrero de oro es la inspiración que nos hace buscar el deleite en lo que vivimos. Un abrazo.
Fue un instante fugaz, Fugaz Como cualquier instante, Pero un recuerdo lo conserva intacto: Arte de la memoria. Un mar, igual en el recuerdo a cualquier otro. Aquel instante. Jorge Guillén
La mayoría de las imágenes que enriquecen mis entradas han sido sacadas de la red. Siempre que el título y la autoría están disponibles, los coloco junto a ellas; cuando tal información no aparece es porque no he podido conseguirla. A tod@s agradezco esta pública y desinteresada colaboración y, si en algún momento, alguien no está de acuerdo con este uso, solo tiene que decírmelo y las imágenes serán retiradas.
2 comentarios:
Me encanta la obra de Urculo.
Demasiadas exigencia de una mujer. No sabia que este era un seudónimo de Scott Fitzgerald, un magnífico representante de la generación perdida.
Un saludo
También me encanta Úrculo.
¿Demasiadas exigencias? Todos llevamos el sombrero de oro cuando estamos enamorados.
En cuanto a la cita, la hace Gustavo Martín Garzo en un delicioso libro, El hilo azul, una colección de artículos sobre sobre "la pasión de contar, el secreto placer de leer". La introducción la titula el mismo autor "El bailarín del sombrero de oro" y dice que le hubiera encantado que la cita fuera la de su libro, de no ser porque Scott Fitzgerald ya se le había adelantado colocándola como preámbulo de El gran Gatsby. Para Martín Garzo, el sombrero de oro es la inspiración que nos hace buscar el deleite en lo que vivimos.
Un abrazo.
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