viernes, 2 de diciembre de 2011

Siempres para siempre

Lord Frederick Leigthon

Te quiero como nunca.
Yo te dije:
No me hables de nuncas que no existen,
sino de siempres nuestros para siempre,
o quizá todavías que nos aguardan.

Novísimos a Rosa. III. José Antonio Muñoz Rojas

2 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

Ni el nunca ni el siempre, son palabras demasiado rotundas y redondas, me gusta más el todavía,es más abierto y abre más posibilidades.
Un saludo

indigo dijo...

Totalmente de acuerdo, Emilio; el todavía es más presente que el nunca y el siempre, que de tan absolutos parecen imposibles.
Gracias por pasarte, un abrazo.