lunes, 29 de agosto de 2011

Amplitudes

Jean Louis Forain

Las mentes son como los paracaídas: sólo funcionan si están abiertas.

sábado, 27 de agosto de 2011

Sábanas de luz

La venus de Urbino. Tiziano

La leve sombra
que proyectas
sobre la sábana
recién inaugurada,

es un país tranquilo,
acogedor,

donde se hospeda -por pura complacencia-
toda la luz del mundo.

La leve sombra. Karmelo G. Iribarren

lunes, 22 de agosto de 2011

Gazapos y desatinos (LXXX)

Cristo crucificado. Diego Velázquez

La igualdad, la dignidad y la libertad las ha traído el cristianismo.

Esperanza Aguirre, 18-08-11

Inocencio X. Diego Velázquez

sábado, 20 de agosto de 2011

Desnudos

Ernesto García Peña

DANZAR es olvidarse de uno mismo.
Moverse como el agua,
y ser el río;
mecerse con el viento, y ser la espiga.
Extravío perfecto
en el delirio.
Sublime, el frenesí
de los sentidos;
más sublime después
la quietud y la noche.

Desnudez. Alejandro Duque Amusco. 2008

lunes, 15 de agosto de 2011

El capote

Hay algo bueno en esa oficina-burbuja de la que os hablé hace unos días, y es que tres o cuatro números más arriba está la biblioteca municipal, modesta pero acogedora. Siempre que puedo procuro aliviarme del rapto financiero bañándome en libros y silencio hasta que vuelvo en mí. Ojeo alguna revista de arte o de historia o de libros. Casi siempre me traigo a casa algo de poesía. Pero esta vez paseé mis ojos por el novelerío y un libro precioso saltó hacia mí: amor a primera vista.

Por extraño que os parezca, supe de Nikólai Gógol solo un par de días antes. El prólogo de El doble (Dostoievski, 1846) me rebeló la existencia de este autor que tanto ha influido en la literatura posterior. "Todos venimos de El capote de Gógol", así llegó a decir Dostoievski, y yo sin saberlo.

El Capote, escrito entre los años 1839 y 1841, y publicado en 1842, nos presenta a uno de los más conmovedores personajes de la literatura: Akaki Akákievich, un funcionario de la escala más baja de la administración civil, cuya pasión es transcribir textos, que se ve ultrajado por las injusticias sociales y la indiferencia egoísta de los fuertes y ricos, y cuyo destino es el de ser un hombre insignifacante. Su fragilidad es conmovedora y su desvalimiento despiertan rabia y ternura a partes iguales.

El capote que me ha cautivado es una edición preciosísima en hueso y naranja de Editorial Nórdica (2008), bellamente ilustrado por Noemí Villamuza, que además ha hecho una sentida dedicatoria acorde con el libro: "A mi madre, mi mejor abrigo"; esta frase por sí sola ya es una lujo.

Es un libro semilla, de los que yo clasifico como joyas: pocas páginas, historia redonda, prosa ligera y precisa, rica en matices y en sentimientos, apto para todas las edades. Un imprescindible recién descubierto, un regalo que me ha traído agosto y del que me encanta daros noticia.

La gaviota acaricia lo
que no sabe volar. Así los pobres
con decisión del alma cuelan
estrellas en su cuarto, brillan más
que las constelaciones y la noche
se aposenta en su soñar bajito.

Tal vez. Mundar. Juan Gelman

sábado, 13 de agosto de 2011

Nunca todo

Ninfa de las cerezas. Alfredo Valenzuela Puelma

Cuando una mujer se queja de la frialdad de su marido es que ha sido demasiado sincera en el momento del gran placer y no ha dejado un solo deseo del hombre por satisfacer.

Memorias de una cantante alemana. Wilhelmine Schroeder-Devrient

jueves, 11 de agosto de 2011

Capitanas (LXII)

Andrej Remnyov

Capitanas asesinadas. El pasado 5 de agosto fue el aniversario del asesinato de trece rosas, trece jóvenes mujeres, ocho de ellas menores de edad, fusiladas en Madrid en 1939, víctimas de la feroz represión franquista tras la victoria del golpista dictador Francisco Franco. Se llamaban Ana, Avelina, Blanca, Carmen, Dionisia, Elena, Joaquina, Julia, Luisa, Martina, Pilar, Victoria y Virtudes. La memoria histórica nunca se ocupó de ellas. Fueron periodistas los que sacaron a la luz este atroz episodio, primero Jacobo García investigándolo en 1985 y luego Jesús Ferrero, publicando en 2003 el libro Las trece rosas; en 2004 se rueda el documental Que mi nombre no se borre de la historia y sale otro libro, éste del periodista Carlos Fonseca, Trece Rosas Rojas. A partir de 2003 se empieza a distinguir a este grupo de mujeres y a reivindicar su memoria en homenajes de distinto signo y arte. Hasta esas fechas, nadie se ocupó de ellas, a pesar de que ya habíamos celebrado a toda fanfarria los 25 años de democracia y de que algunas de estas mujeres fueron detenidas, torturadas y asesinadas por pertenecer a Juventud Socialistas Unificada. Tampoco sus compañeros políticos pensaron en ellas.

Demo at Phoenix. Qiang-Huang

A las cuatro de la tarde de marzo en una vieja foto las rosas se volvieron a abrir.
La vida no apagó

su aroma ni

la brisa que pasaba lenta

con fechas del paisaje. Una

muñeca es todavía en

la manita que toca el universo,

tibia. Alrededor

se ve un vuelo de pájaros idos.

Al fondo,
el ser que es haber sido lee
lo que el tiempo escribió.

La foto. Mundar. Juan Gelman.2008

Hay sitio para unas espinas?
le preguntaron al rosal.

El libro de las preguntas. XXVII. Pablo Neruda. 1977

martes, 9 de agosto de 2011

El don de la palabra

Penelope Dullaghans

El lenguaje nos pertenece, nos caracteriza. Cada uno de nosotros tenemos un hablar propio y distinto al de los demás, personal y único. El lenguaje es como una utilísima caja de herramientas con casi todo lo necesario para nuestro bricolaje vital; en ella encontramos palabras dulces para el amor o espinosas para el enfado, cautelosas para recomendar o chispeantes para celebrar... Vivir es comunicar y, aunque es verdad que son muchas las formas de comunicación, en ninguna de ellas faltan las palabras, porque con ellas pensamos, analizamos, transformamos. Si permitimos que nuestro vocabulario se vaya reduciendo día tras día, estaremos también recortando nuestra facultad de pensar: en cuestión de palabras, las formas son también el fondo. Si empobrecemos el lenguaje llenándolo de vocablos baratos e infantilizados, de palabras gruesas y malsonantes que sirven para todo, no cultivamos ni la imaginación ni la elegancia, solo la simpleza de espíritu y la uniformidad de pensamiento. Si no nos importan los nombres de las cosas, si con un "esto parte" o con un "qué guay" podemos referirnos a todo lo que en un momento dado pueda calificarse como interesante, divertido, agradable, gustoso, bueno, rico, sugerente, excitante, novedoso, atrevido, estupendo, ingenioso, atractivo, gracioso o entretenido, descartando matices y diferencias, estamos rechazando el don de la palabra.

No se entiende cómo en los tiempos que corren, en los que sin una buena imagen no somos nadie, nos hemos olvidado de que nuestra conversación es la tarjeta de visita de la que no podemos prescindir, la que siempre habla de nosotros; la vestimenta, el maquillaje, se cambian para la ocasión, según esta requiera desenfado o ceremonia. No ocurre así con el lenguaje, nuestra apariencia más íntima, la que brota directamente de nosotros, la que estrenamos cada vez que abrimos la boca.
Penelope Dullaghans

CANCIÓN DONDE SE EXPLICA, BIEN EXPLICADO, QUE AL PRONUNCIAR UNA SOLA PALABRA PUEDES HACER TU BIOGRAFÍA

A Dámaso Alonso
La palabra que decimos
viene de lejos,
y no tiene definición,
tiene argumento.

Cuando dices: nunca,
cuando dices: bueno,
estás contando tu historia
sin saberlo.

Luís Rosales

lunes, 8 de agosto de 2011

Dolosonrisa

Risa loca. Hermel Orozco

Sonrió de tal modo que se le deformó la boca, como un hombre con dolor de muelas en el alma.

La cofradía de la uva. John Fante

domingo, 7 de agosto de 2011

Contra la pared

Contra la pared. Juan Genovés

El panorama económico, cruel realidad en lo micro, es solo juego especulativo en lo macro. Todos nosotros desempeñamos desde hace tiempo una labor muy simple pero al mismo tiempo importantísima: somos las fichas de cambio en la timba montada por los mercados para hacer la mayor caja todos los días.
Esta es una crisis financiera provocada, como su propio nombre indica, por los bancos, a los cuales ya hemos salvado, como poco, tres veces: la primera, cuando nos dejamos enredar en su oferta-trampa como pardillos; la segunda, cuando afectados por su propio veneno cayeron enfermos y fueron curados con dinero público (nuestro dinero); la tercera, cuando seguimos atrapados en sus condiciones leoninas permitiendo que el dinero público recibido solo tenga como efecto el engorde de su cuenta de beneficios. Todavía peor: se rumorea que la operación de salvamento no se da por concluida.
¿Cómo puede entenderse que los bancos responsables de la crisis hayan recibido dinero público a precio de saldo (un raquítico 1%) sin exigencias de ajustes de ningún tipo? Si son los Estados (nosotros) los necesitados de financiación, las condiciones son muchísimo más duras, con exigencias de ajustes draconianos y precios que pueden llegar al 10% de interés.
¿Por qué los políticos nos asustan con el lobo de los mercados exigiéndonos recortes y renuncias para mantenerlos a raya? Todo es mentira. Estamos en manos de bribones de buche insaciable: ceder a su chantaje tiene un resultado ineludible: más chantaje. Si la política no se dedica a hacer política, los grandes capitales, que no están en crisis, permanecerán con la sartén por el mango, y el mango también. Nada cambiará: la pobreza acecha a millones de personas y el hambre mata a otras tantas.
Pero, huyamos del dramatismo pesimista, que por aquí tampoco estamos tan mal: el rey ha podido irse de veraneo a Mallorca como todos los años y, lo mejor, muy pronto nos visitará el santo padre que vive en Roma.
¡Mierda!


La economía es el arte de sacarle el mayor partido a la vida.

George Bernard Shaw

sábado, 6 de agosto de 2011

Añoranza

Michelina end ormie. Balthus

Cuando Emilia le preguntó por qué había vuelto, Daniel le dijo que extrañaba los lunares de su hombro izquierdo.

Mal de amores. Ángeles Mastretta

jueves, 4 de agosto de 2011

Marioneta

Marioneta. Beatriz Martin Vidal

¿Qué castigabas cuando me
castigabas?

Piojos. Mundar. Juan Gelman. 2008

El poema completo en mi bodega...

martes, 2 de agosto de 2011

Sesión de bolsa

No queda nada
ya,
ni respeto,
ni valores
morales,
ni nada
-dicen-,

esto es
el acabose,
esta sociedad
está en estado
terminal
-apostrofran-;

y siguen
invirtiendo
en bolsa.

Esto es el acabose. Karmelo C. Iribarren

lunes, 1 de agosto de 2011

Lunes día 1


Hoy toca hacer gestiones en los bancos.
Cada vez que acudo a una de estas oficinas se apodera de mí una fantasía, penetro en una burbuja anacrónica y ajena al mundo real. Al punto vienen a mi cabeza las arañitas de agua, esos fascinantes animalitos de los que se ocupó Gerald Durrell para contarnos que son capaces de atrapar una pompa de aire y, con ella entre las patas y el abdomen, nadar bajo el agua hasta depositarla en una cavidad hecha con telarañas, una especie de taza al revés que acoge la porción de aire necesaria para vivir en un mundo subacuático. Si el habitáculo es lo bastante amplio, la arañita acarreará de la superficie el aire necesario para añadir confortabilidad y holgura a su casita bajo el agua.
Ignoro si la dolosa estrategia del sistema financiero se ha inspirado en esta maravilla de la naturaleza, pero todos los indicios apuntan al plagio: los bancos han diseñado su campana protectora con una alevosa maraña de productos equívocos y engañadores, anclándola firmemente a la economía real y llenándola del aire que a los demás se nos escapa en suspiros de crisis.
Mientras hago cola esperando turno, así me vivo, rodeada de arañitas y larvas que, cual animalitos instintivos sonríen babosos al tiempo que hacen acopio laborioso de nuestras pompitas.

El dinero lo ganan todos aquellos que con paciencia y fina observación van detrás de los que lo pierden.


Benito Pérez Galdós