domingo, 22 de octubre de 2006

¿Para qué la poesía?

Día de campo. Stanley Coll
 
Sigo echando de menos los vuelos de Hilda Tantamount, la Viuda

Para estar donde no es posible estar, para alcanzar lo inalcanzable, la poesía, apoyada en sus múltiples lenguajes, crea espacios intermedios, aprende a introducirse por las rendijas de los sentidos.
A no ser que el artista haya traspasado este reino. Como el pintor Li Sixun, a quien el emperador chino Xuanzong envió al valle del río Jialing, con el deseo de que reprodujera la belleza de aquel paisaje en las paredes de su palacio de Datong. El realismo de su obra causó la admiración de todos. El emperador, sin embargo, se quejaría un día ante el artista: las cascadas que había pintado producían un sonido ensordecedor, y no le dejaban dormir.


Menchu Gutiérrez, Babelia 14-05-05
Ayer me llegó POESÍA (1980-2005) Luis García Montero. Aunque le tenía muchas ganas, no he abierto el libro hasta hoy, para reservarle al domingo este instante de lujo. Desayuno premuroso pero exquisito, capitán.

Y hablé de ti, hablé de las semanas,
del interés que muestran por no pasar los días.
Luis García Montero

2 comentarios:

Proyectodefilosofo dijo...

Me ha encantado lo del ruido de la cascada pintada.

Scheherazade dijo...

Reservar momentos...eso hago yo con tus letras...las dejo para los postres...