sábado, 16 de junio de 2007

Obras son amores...

Lorenzo Lotto


Una obra erótica es un elemento de anarquía y un disolvente, un veneno que sólo puede ser saboreado adecuadamente por aquellos que llevan consigo su antídoto; es decir, una fuerza creativa también poderosa.

Pierre MacOrlan


3 comentarios:

churra dijo...

..ahi esta la diferencia, entre los venenos y los venenillos, en la fuerza del antidoto, como todo en la vida .
Besos

Edanmir dijo...

Pues yo pensaba que era al revés, que tenias que buscar el antídoto por ahí fuera. Salu2.

María Dubón dijo...

Buena elección. Venus y Cupido es una magnífica obra del Renacimiento veneciano que destila sensual belleza.

Un saludo.