No conoce la ruta
pero sí su oficio.
Preferiría ser amada. Emily Dickinson
(Juan José Millás)
Sor María Jesús de Ágreda
(Joan Margarit)
San Agustín
Diderot
YO?
A María Zambrano
Ella les dijo que un poema sirve
para pensar.
Y sobre su cabeza
fueron cayendo
arrogantes sonrisas desdeñosas.
Lo mismo que un zapato,
aplasta una mirada.
No me importa, se dijo entonces
con voz de nadie:
¿quién soy yo?
Mis poemas abren
pequeñas luces
que a mí sola me alumbran
y me bastan.
Y poco a poco
creció para el olvido
un secreto jardín de pensamientos.
Lorenzo Donati
Mis sesenta y tres años son minimalistas y hace ya algún tiempo que siento placer al despojarme de pieles y rebozos superfluos. Los libros que ya no considero valiosos no los quiero en mi derredor, porque ni los leeré si no los leí en su momento, ni los releeré si ya los leí. Me deshago de ellos sin miramientos.
Otros libros que conmovieron mi corazón, bellos ejemplares que me hicieron gozar al poseerlos y leerlos, pero que ya no necesito, los traslado de biblioteca, los regalo a alguien especial que lo recibirá con agrado. Así les pasó a 84 Charing Cross Road, a El hombre que plantaba árboles, o Novecientos, por ejemplo, todos ellos para mí libros-joya.