Pelé las setas y las corté delante de ellos para después mezclarlas con los huevos batidos, quince en total. Cuando la tortilla estuvo tal y como les gustaba, poco hecha, serví una buena porción a cada uno pidiéndoles que no se la tragaran como tenían por costumbre, sino que la masticaran para apreciar mejor su sabor, en honor a los viejos tiempos.
(Franz-Oliviert Giesbert. La cocinera de Himmler)

1 comentario:
"Él las trajo", o como quitar un maltratador de tu camino. "Si a mi no me gustan las setas", y no te pasará nada...
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