domingo, 18 de marzo de 2007

Las mil y una noches


Le bel eté au Luxembourg. Francine von Hove

El erudito y poeta Charles Bell, cuyo padre tenía la segunda mayor biblioteca de Misisipí, se leyó minuciosamente los pasajes más osados de la traducción en seis volúmenes de Burton de Las mil y una noches. Cuando heredó la colección hace medio siglo, Charles descubrió en la guarda posterior del volumen 4 una lista de números apenas visibles, escritos a lápiz: eran las referencias de las páginas donde se encontraban las obscenidades favoritas de su difunto padre.


Ex libris. Anne Fadiman

4 comentarios:

Scheherazade dijo...

Siempre se ha dicho que a los hombres no les gustan los preliminares....

Gwynette dijo...

Miralo, su santo padre.. era un buen pícaro ! =_O

Cariños de alcachofa

moe dijo...

ko・n・ni・chi・wa!!

I am interested in your blog.
But I can't understand your language.

Good-bye for now.
Take care.

Edanmir dijo...

...Y lo que dan de si mil noches...