martes, 26 de enero de 2016

¡A comer!



Hay momentos felices que precisan poco, o mucho, según se mire. Me gusta cocinar para la gente que quiero, comidas ricas que nos ayuden a ser mejores personas. Si lo hago con tranquilidad y estoy sola, como hoy, me busco una película relacionada con el mundo de la cocina y disfruto el doble de la preparación de los platos. Así acabo de ver El chef, la receta de la felicidad, una distraída historia fácil de ver, que arranca risas cuando ridiculiza la comida extravagante y de diseño. Yo, reivindicando las recetas de siempre, he guisado una cazuela de patatas con pintarroja, cocina malagueña de toda la vida ¡para chuparse los dedos!

1 comentario:

Emilio Manuel dijo...

Pues ya puedes poner la receta de esa cazuela de papas con pintarroja, que yo tengo un buen saque y eso tiene que oler de miedo.

Saludos