





Peligra lo público, no sólo la enseñanza, también la cultura, el arte, etc., el patrimonio común se deja morir. La ciudadanía vive confundida con tantísimas ocurrencias vanas y contradictorias de unos gobernantes mentirosos que ofrecen espuertas de propaganda y migajas de atención a una población empobrecida, asustada y explotada. Y engañada. Si al menos nos dijeran la verdad!
Saludos desde la selva.
Tu piel en mi piel. Como quien recorre un mapa en busca de las mejores vistas. No sé si estarías tanteando el lugar para quedarte a dormir. O a vivir. Explorándome centímetro a centímetro como quien rastrea un bosque nuevo. Como quien descubre un tesoro y lo hace en silencio.
Sin ruta. Piel de letra. Laura Escanes
No necesitamos opinión, sino razón, datos, argumentos, planes, proyectos, estrategias... pero todo parece que está en el aire y ni el pijoyupi gobierno nacional ni los gobiernos autonómicos dan muestras de tomar la rienda de la eficacia; tampoco la judicatura, cuando se la llama, parece tener criterio ni ordenamiento jurídico al que mirar. Pasmados todos y pendientes de quién paga el coste, no sanitario, ni social, ni laboral, ni familiar, ni empresarial, no, nada de eso, están todos atentos al coste político! Por favor, se me caen las bragas, no sé si de susto o de asco. O de vergüenza.
Saludos desde la selva.
… la vida es siempre urgente. Se vive aquí y ahora sin posible demora ni traspaso.Ortega y Gasset
El primer siglo después de Béatrice. Amin Maalouf
Mosca. Mariana Martínez
Lo del matamoscas está muy bien, se regocija una con cada diana... pero luego hay que retirar los cadáveres.Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.
¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
—que todo es volar—, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales...
Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,
de siempre... Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.
Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.
Las moscas. Antonio Machado
