Ha llegado
una lejana dama
no sé qué mundo del dolor padece.
Llegó con nubes grises
a confirmar el milagro de siempre
está mojada
ella misma es agua.
Vagabundea por mis ojos.
Otras lluvias. Dufay Bustamante

Envejecer es difícil, sin embargo hoy Jaume Plensa ha sido entrevistado en EL OJO CRÍTICO, y ha declarado que está contento con su llegada a la tercera edad, y creo que lo decía con sinceridad, con entusiasmo casi... me siento así yo también, me gusta este momento que me acerca a la vejez, aunque quisiera permanecer así mucho tiempo, como siempre desde que tengo uso de razón, por otra parte. No cambiamos tanto.
Ayer vi en la tele Un franco, 14 pesetas, película que cuenta la historia de dos fresadores madrileños que, al quedarse en paro, deciden emigrar a Suiza, a un pequeño pueblo industrial para trabajar en PEGASO. La película, rodada en 2006, centra la acción en los años 60, poniendo en evidencia la incultura y el atraso españoles. Al final, después de unos años instalados allí incluso con su familia, su hijo perfectamente integrado, etc. Martín, decide volver a España, a un piso pequeño, oscuro y miserable, en definitiva, a una vida peor. Le puede la añoranza
En otra película, Cinema Paradiso, Alfredo, al despedirse de Totó, le dice "no vuelvas nunca, hazme caso, no vuelvas". Cuando se tiene el corazón roto por la inminente separación, dar ese consejo es una muestra de amor al alcance de pocos. 


No me preocupaba otra cosa más lejana que el día siguiente. Estaba demasiado ocupada preparando confituras, guardando el heno, terminando los deberes, jugando con los perros, amasando, podando los rosales, acariciando a mi gato, curando quesos, rezando al Señor, cocinando, dando de comer a las gallinas, recogiendo tomates, esquilando ovejas o soñando con chicos.
