La prueba de una inteligencia de primera clase (Keats, Woolf, Coleridge...) es la capacidad para retener dos ideas opuestas en la mente, sin perder por ello la capacidad de funcionar.
Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la época de la sabiduría y la época de a bobería, el período de la fe y el período de la incredulidad, la era de la Luz y la era de las Tinieblas, la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación.
En la moderna civilización, no sólo se considera honesto sino inteligente, gastar uno en producir objetos superfluos y emplear
noventa y nueve en persuadimos de que nos son necesarios.