Me elogió los cuadros de tal manera que comprendí que los detestaba.
(Ernesto Sábato. El túnel)
autobiografía de instantes
Ya no guardo en mi mente el perfume de
su piel ni en mis ojos el color de sus ojos. Ya no me acuerdo de la voz, salvo
a veces la de la dulzura con la fatiga de la noche.
(Marguerite Duras. El amante)