Un jardín te da un espacio físico protegido que ayuda a aumentar tu percepción de tu espacio mental y te da tranquilidad para escuchar tus pensamientos. Cuanto más te sumerges en el trabajo manual, más libertad tienes en tu interior para poner en orden tus sentimientos y trabajarlos.
Soñaba yo con panes de miga blanca como el requesón y olla podrida y un ‘tojunto’ con su vaca y su cebolla, gordo el caldo, y una buena ‘merced de Dios’ con sus torreznos bien fritos y la miel chorreando, y hormigos de buena harina, gordos y retorcidos; y ensaladas con sus ruedas de pepinos, y alcuzcuz y tajarina, y empanada de bonito o de sábalo.
El CLARO del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar; desde la linde se le mira y el aparecer de algunas huellas de animales no ayuda a dar ese paso.