En la moderna civilización, no sólo se considera honesto sino inteligente, gastar uno en producir objetos superfluos y emplear
noventa y nueve en persuadimos de que nos son necesarios.
Hoy todo ha logrado la perfección, pero ser una auténtica persona es la mayor. Más se precisa hoy para ser sabio que antiguamente para formar siete, y mas se necesita para tratar con un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en el pasado.
(Baltasar Gracián, 1601-1658. El arte de la prudencia)