Ojos de seda en la Gran Vía. Inma Díaz @unalunitagranate
Duntz es un peso pesado con la agilidad de un peso ligero, pero sus ojos son perezosos y velados. Habla lentamente, cada una de sus palabras parece pronunciada de mala gana y con un dejo de la pradera.
Cierto sofista cobraba dos veces por sus lecciones: una, por enseñar a desaprender lo que sus discípulos creían saber, y la otra, por enseñarles en su lugar, conocimientos verdaderos.