
Roy Lichstenstein
Abajo, en el salón, había una serie de libros viejos; entre ellos, explorando, encontró Joel un tomo de leyendas escocesas. Una de ellas se refería a un hombre que preparó una poción mágica; ésta, imprudentemente, le permitía leer los pensamientos de los demás hombres y conocer el fondo de sus almas; los males que vio y la impresión que le produjeron le convirtieron los ojos en llagas abiertas.
Otras voces, otros ámbitos. Truman Capote