Me gusta mucho la palabra muchísimo.
(Carlos Edmundo de Ory)
Daniel Nava
En todas las veredas sangran seres humanos
Ha llegado la hora de todos los heridos Ya no es tiempo de hablar de hamacas y de miel Hay duelo por doquier y voces de conmoción Me despierto y veo que el mundo es una pesadilla Pronto mi oreja se llena de estruendo El canto de los pájaros del amanecer no acapara más mi conciencia filarmónica Tanto alboroto en el mundo tanta disonancia Salgo del sueño y se acaba el sueño para mí El alba se cubre de nubes y es otra vez de noche