Bajo un espeso cielo sin luna hay un edificio, en el edificio, varias ventanas abiertas aunque ninguna iluminada y cerca de una de esas ventanas un hombre pensando que ocupa el centro de la noche.
Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales), guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia.
Mujeres que corren con los lobos. Collage manual. Inma Díaz @unalunitagranate
El lobo, viejo, desdentado, cano, despeluchado, desmedrado, enfermo, cansado un día de vivir y de hambrear, sintió llegada para él la hora de reclinar finalmente la cabeza en el regazo del Creador.