
La bolsa se dispara y rompe los trece mil. La moda de este otoño apuesta por los complementos eléctricos más que por los cementeros; el ladrillo parece que empieza a llevarse menos. Lo cierto es que la bolsa sube sin que conozcamos exactamente los motivos, igual que cuando baja, tampoco los sabemos.
Lo que distingue al hombre de los otros animales son las preocupaciones financieras.
Jules Renard
