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sábado, 13 de junio de 2026

LO SENCILLO

Noia y su pelota. Inma Díaz

Disfrutemos con aquello que nos hace disfrutar.

(Virginia Woolf. Al faro)

jueves, 11 de junio de 2026

LAS AMISTADES Y LA FRAGILIDAD


Las amistades, incluso las mejores, son una cosa muy frágil.

(Virginia Woolf. Al faro)

miércoles, 10 de junio de 2026

LA DUDA

Nieve en La Maroma. Inma Díaz

Si Shakespeare no hubiera existido, ¿sería ahora muy distinto el mundo?

(Virginia Woolf. Al faro)

lunes, 8 de junio de 2026

TEJER


Tejer de nuevo, otra vez.

De las arañas aprendimos a tejer.
(Eduardo Galeano)

Rio e hizo punto.
(Virginia Woolf. Al faro)

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domingo, 7 de junio de 2026

¿QUÉ SON DOS MIL AÑOS?

Lo que pasa. Inma Díaz. Collage tridimensional @unalunitagranate

¿Qué son dos mil años? La propia piedra a la que se le da una patada durará más que Shakespeare.

(Virginia Woolf. Al faro)

lunes, 5 de febrero de 2024

MIENTRAS ESPERO

Mientras espero a la novia. Inma Díaz

No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.

Wirginia Woolf

viernes, 10 de julio de 2020

Amo mi estudio

Lo amaba. Amaba mi estudio. Por la mañana, cuando llegaba, lo saludaba, le preguntaba cómo había pasado la noche y si tenía algo para mí ese día. Y siempre tenía algo. La escritura está, sí, dentro de nuestra cabeza, pero también alrededor de nosotros, en las paredes y en los muebles, en el olor a café, en la luz de la lámpara. En días benditos todo es escritura, y en días malditos nada lo es.

Otra vida por vivir. Theodor Kallifatides

Relacionado con lo importante que es el estudio como lugar en el que creamos, tengo que volver a recomendar Un cuarto propio, de Virginia Woolf, del que ya puse por aquí una entrada. Este libro está lleno de reflexiones interesantísimas sobre el hecho de escribir y de leer y nos cuenta con sosiego y sensatez, con delicadeza y ternura, lo difícil que es escribir y darse a conocer como escritora. Recomiendo especialmente la edición traducida por Borges e ilustrada por Becca Stadtlander.

Becca Stadtlander

lunes, 25 de marzo de 2019

Mi lectomundo

  1. Me gusta llevar un libro en el bolso.
  2. Leo casi siempre en libros de papel, revistas, periódicos, etc; en pantallas, leo poco.
  3. Nunca uno solo, siempre llevo más de uno a la vez,  turnándolos según el momento del día, el ánimo, el lugar en el que lea, etc.
  4. Adoro los separadores, incluso los hago, pero prefiero una foto, una postal o cualquier cosa que señale por donde voy...
  5. Las notas las tomo señalando con cinta adhesiva de color (las que veis aquí las trajo mi amiga Femi de N. York hace años, cuando aquí aún no conocíamos los whasi tape). Así, me pongo fácil encontrar el párrafo exacto que quiero reproducir o volver a leer, por ejemplo.
  6. Leo en silencio, aunque puedo leer en cualquier lugar.
  7. Leo, releo y soy Leo.
  8. De vez en cuando visito la biblioteca de mi pueblo y me voy derecha a la sección de poesía... casi siempre estreno libros que no he comprado yo.
  9. Podría vivir sin libros...
  10. ... pero no sin leer.
En El lector común, Virginia Woolf escribe acerca de "todas esas habitaciones, demasiado humildes para llamar bibliotecas, aunque llenas de libros, donde personas particulares realizan el acto de leer". El lector común, dice, "difiere del crítico y el erudito. Es menos culto, y la naturaleza no lo ha dotado con tanta generosidad. Lee por su propio placer en lugar de hacerlo para trasmitir conocimientos o corregir las opiniones de los demás. Sobre todo, lo guía el instinto de crear por sí mismo algún tipo de todo a partir de cualquier cosilla que encuentre".

viernes, 26 de junio de 2015

Un cuarto propio

Este libro es una preciosidad. Las primorosas ilustraciones de Becca Stadtlander le aportan una ternura especial. La mimosa traducción de Jorge Luis Borges es claramente superior a otras que he ojeado. Y hasta el prólogo, de Kirmen Uribe, añade ternura a esta joya.

Es un libro necesario y útil, reflexivo, un repaso a las dificultades que encuentran las mujeres, todas, para escribir, una denuncia elegante y sosegada de la desigualdad, una reivindicación del entendimiento hombre-mujer.

Se le entrego como regalo de despedida a mi querida amiga Mª José con la que he compartido casi veinte años de trabajo, lecturas y todo lo que la buena amistad obsequia. Destaco, especialmente para ella, esta hermosa frase de Virginia Woolf:

“Piensa sólo en el salto, le imploré, como si hubiera apostado a ella todo mi dinero; y saltó como un pájaro”.