Inma Díaz
La prueba de una inteligencia de primera clase (Keats, Woolf, Coleridge...) es la capacidad para retener dos ideas opuestas en la mente, sin perder por ello la capacidad de funcionar.
(Francis Scott Fitgerald)
Se detuvieron tras un distinguido carruaje cuyos pasajeros se apeaban ante la puerta. Bajó una dama, la siguió un caballero de mediana edad, y por fin apareció otra dama, una joven bella como el pecado. Benjamin se sobresaltó: fue como si una transformación química disolviera y recompusiera cada partícula de su cuerpo. Se apoderó de él cierta rigidez, la sangre afluyó a las mejillas y a la frente, y sintió en los oídos su palpitar constante. Era el primer amor.