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sábado, 13 de diciembre de 2025

viernes, 5 de diciembre de 2025

EL RÍO Y TÚ

El río. Inma Díaz

Si vas de prisa, el río se apresura.
Si vas despacio, el agua se remansa.

(Ángel González)

domingo, 2 de marzo de 2025

TIEMPO DE VIENTO

Viejo mandarino llovido. Inma Díaz

...y hay un tiempo de nadie,
un vacío creciente
—bajorrelieve en polvo de un volumen de viento—
que pretende atraparte en sus bóvedas sucias.

(Ángel González. Fragmentos. V)

martes, 8 de octubre de 2024

DON DE LENGUAS


El lenguaje es el inventario del universo, el primer intento de poner orden en el enigma de nuestro mundo, que sólo podemos considerar nuestro cuando somos capaces de nombrarlo. Lo que no tiene nombre no existe; y si existe, acabará por tenerlo.

Ángel González

¿Quieres más? En la bodega...

sábado, 17 de junio de 2023

AMIGOS PARA SIEMPRE

Celebrando la amistad. Inma Díaz

"Se me adelgaza el futuro" exclamó el poeta Ángel González cuando supo de la muerte de su amigo Juan García Hortelano.


domingo, 21 de marzo de 2021

Como la nieve al sol

Eduardo Naranjo


Callaron. El placer asomaba a los dedos de Mathieu. Bajó lentamente su mano, la pasó por la espalda de Marcelle, y ésta entornó los ojos; vió él sus negras y largas pestañas. La atrajo hacia sí: no era que la desease en aquel instante, sino más bien el capricho de ver aquel espíritu reacio y esquivo fundirse como pedazo de hielo al sol.

La edad de razón. Jean-Paul Sartre

No fue un sueño,
lo vi:
La nieve ardía.
Ángel González

... nieva suavemente la aurora del deseo...
Javier Lostalé

martes, 17 de noviembre de 2009

La verdad de la mentira

Late Night Reading. Pino

Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas, y una voz cariñosa le susurró al oído:
-¿Por qué lloras, si todo en ese libro es de mentira?
Y él respondió:

-Lo sé; Pero lo que yo siento es de verdad.

La verdad de la mentira. Ángel González

martes, 22 de abril de 2008

Ayer

Hye Seong Yoon


Por eso mismo,

porque es como os digo,

dejadme que os hable

de ayer, una vez más

de ayer: el día

incomparable que ya nadie nunca

volverá a ver jamás sobre la tierra.

Ayer. Ángel González

sábado, 12 de enero de 2008

El bosque silencioso

Dorada nutrición del árbol. Martín La Spina

En Málaga hace hoy un día espléndido.
Sol radiante, cielo azul limpísimo, sin una nube.
Temperatura de gozo.
Pero en Madrid Ángel González ha muerto.

Cruzas por el crepúsculo.
El aire
tienes que separarlo casi con las manos
de tan denso, de tan impenetrable.
Andas. No dejan huellas tus pies.
Cientos de árboles
contienen el aliento sobre tu
cabeza. Un pájaro no sabe
que estás allí, y lanza su silbido
largo al otro lado del paisaje.
El mundo cambia de color: es como el eco
del mundo. Eco distante
que tú estremeces, traspasando
las últimas fronteras de la tarde.
Bosque. Ángel González

lunes, 8 de octubre de 2007

Observa al homo sapiens y aprende

El pobre hombre perro. Pablo Fermín


Ya nuestra sociedad está madura,

ya el hombre dejó atrás la adolescencia

y en su vejez occidental bien puede

servir de ejemplo al perro

para que el perro sea

más perro,

y el zorro más traidor,

y el león más feroz y sanguinario,

y el asno como dicen que es el asno,

y el buey más inhibido y menos toro.
Introducción a las fábulas para animales
Ángel González

En la bodega, la fábula completa...

sábado, 25 de agosto de 2007

Sintiéndote

Graux Eve
Tú te dejas, riendo...,

y suspiras después.

Niña. Ángel González

jueves, 12 de julio de 2007

Mal de letras


La escritura es una especie de enfermedad contagiosa que los libros transmiten a quienes los frecuentan en exceso. Todos los lectores contumaces están expuestos a ese contagio, y en distinta medida todos lo sufren, aunque algunos lo desconozcan y otros, por prudencia o timidez lo oculten. El lector químicamente puro no existe; en su interior hay siempre un escritor latente o agazapado que a veces despierta de su letargo y se abalanza sobre parientes y amigos creando en la mayoría de los casos (hay admirables excepciones) situaciones de pánico o de desolación.


¿Por qué escribo? Ángel González



jueves, 12 de octubre de 2006

Eso era amor...

Esther Cantó Soler

Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar me los dejó en un plato y se fue a tientas.

Angel González