¿Hay una forma más sugerente de referirse a un patio trasero? Seguramente nadie será capaz de llamarlo tan delicadamente como lo hizo el magnífico cuentista peruano Julio Ramón Ribeyro en su cuento "La molicie":
A veces, hartos de razonar, nos aproximábamos a la ventana que se abría sobre un gran patio, al cual los edificios volvían la intimidad de sus espaldas.
La molicie. Julio Ramón Ribeyro, 1953














































