jueves, 30 de julio de 2009

Póker de comodines

El Mal es el gran comodín ideológico, exorcismo de urgencia para cualquier vacilación moral.
Rafael Sánchez Ferlosio. El País, 22-01-09

miércoles, 29 de julio de 2009

Tu mirada es el paisaje (XXXII)

Mujer. Pablo Ferro
Con ansiedad creciente, miraba a los oscuros ojos de su hija y veía la aterradora pasión que ardía en su interior. ¿Cómo podía ser que esos ojos y esos labios, gruesos, desvergonzados, de un rojo brillante, pertenecieran a una chica de diecisiete años? Era como una criatura bovina en celo.
Grandes pechos amplias caderas. Mo Yan

jueves, 23 de julio de 2009

Tricumpleaños


Amig@s hoy cumplimos tres añitos, GRACIAS.

miércoles, 22 de julio de 2009

Laissez faire

Hoy se sabe que el laissez faire ha sido el laissez faire de quienes detentaban el poder económico para originar una concentración creciente del mismo, para vincularse entre sí e implantar, en suma, el monopolio y no la libre competencia; para hacer del Estado un instrumento servil a sus intereses y no ese ente neutral que preconizaba el liberalismo; para extender nuevas relaciones de dependencia impidiendo la proliferación de individuos libres, independientes e iguales propugnada originariamente por el liberalismo y, finalmente, para exacerbar entre los individuos la frustración del consumo, del poder o del éxito, con sus claras connotaciones sadomasoquistas, y no hacia la búsqueda del placer, mediante la satisfacción racional de las necesidades propias del homo economicus.
La economía en evolución. José Manuel Naredo

martes, 21 de julio de 2009

Gazapos y desatinos (LXI)

Oroscopo lunare. Mariangela Zabatino
Se dice el más allá,
pero nunca decimos el más aquí.
33 aerolitos inéditos. Carlos Edmundo de Ory

lunes, 20 de julio de 2009

Definición de poesía

Si lo comprendiera, no sería un poema.
El poema: lo que adquiere forma más allá del significado corriente, lo que siempre se escapa.
Una definición de la poesía. Zanasis Jatsópulos

viernes, 17 de julio de 2009

El tonto indecente

Muriel Kerba
Soy contrario a limitar la libertad de expresión de los tontos indecentes, porque cualquier recorte puede abrir el camino a la censura injustificada y al control del pensamiento.
Luis García Montero. El País 14-10-06

jueves, 16 de julio de 2009

Servidumbres

Vendedor de flatuas. Frances Catalá Roca
Las máquinas se estaban haciendo tan automáticas que el trabajador mismo, en vez de realizar su trabajo, se convirtió en un servidor de la máquina, que simplemente corrige los fallos de la operación automática, como una rotura de las hebras.
Esto podía hacerlo una mujer tan fácilmente como un hombre, y un niño de ocho años lo mismo que un adulto, siempre que la disciplina fuera suficientemente rigurosa.
Y por si la competencia de los niños no fuera bastante para imponer jornales bajos y sumisión general, había otro agente de policía: la amenaza de un nuevo invento que eliminara del todo al trabajador.
Técnica y civilización. Lewis Mumford

miércoles, 15 de julio de 2009

Gazapos y desatinos (LX)

Head hearts. Mattew Foglia
A pesar de que la han perdido
a los locos
les sigue doliendo la cabeza.
Perogrulladas. Gloria Fuertes

viernes, 10 de julio de 2009

Tu mirada es el paisaje (XXXI)

Retrato rosa. Alicia Latorre
Yo no sé si me quieres
o si me olvidas;
lo que yo sé es que vivo
cuando me miras.
Y así, te pido
no olvides el remedio
con que yo vivo.
Serranas. Antonio Machado

miércoles, 8 de julio de 2009

Buena vida

Walters. Jack Vettriano
Dos cosas traes encargadas, hombre, cuando naces;
de la naturaleza, la vida;
y de la razón, la buena vida.
Francisco de Quevedo

lunes, 6 de julio de 2009

Libertad de consumo o consumo de libertad

Tom Araya
Ahora, el tiempo libre sólo es tiempo de consumo: la lógica mercantil regula, además del tiempo de trabajo, las pulsiones más individuales.
El consumo personal nada tiene de expresión de libertad; es sólo la respuesta a la coacción del sistema económico.

Ética del trabajo y cultura del "sólo lo justo". Christopher Lasch

miércoles, 1 de julio de 2009

Crisis

Es hora de recuperar nuestros valores humanos. El egoísmo y el egocentrismo no conducen a la felicidad; todo lo contrario, terminan por convertirnos en esclavos del miedo y del malestar. Esta crisis es una oportunidad para que reconozcamos que el crecimiento económico se está sustentando gracias al malestar de la sociedad. Nuestro dinero ha de reorientarse a saciar nuestras verdaderas necesidades y a potenciar nuestra verdadera humanidad. La revolución siempre comienza con el cambio mayoritario de la conciencia individual, que es lo único que posibilita una transformación real del sistema.

Antonio Argandoña. El País Negocios 28-12-08

martes, 30 de junio de 2009

Gazapos y desatinos (LIX)

Winding the skein. Frederick Leighton

Soy una maravillosa ama de casa; cada vez que me divorcio, me quedo en la casa.
Zsa Zsa Gabor

lunes, 29 de junio de 2009

Enemigos

Antonio mirando el reloj. Javier Mariscal

Las fórmulas de cortesía, donde alternan las convenciones vacuas y las sabidurías profundas, prohiben terminantemente que estando con amigos miremos descaradamnte al reló. Es un buen indicio de que el hombre no ha perdido aún la vergüenza, y la siente todavía al desatender a un semejante con quien se conversa amigablemente y estar pendiente del reló.
El defensor. Pedro Salinas

sábado, 27 de junio de 2009

Besos de ayer y hoy

Diane Greenseid
De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto.
Mass Media. Mario Benedetti

viernes, 26 de junio de 2009

Jactancia de quietud

Verano interior. Claudio Bravo
El tiempo está viviéndome.
Jactancia de quietud. Jorge Luís Borges

martes, 23 de junio de 2009

Doble vida

David Hockney
A veces me pregunto si soy yo
el que hace de mí cuando vivo en tus sueños.
Martes y letras. Luis García Montero
En la bodega soñamos más...

lunes, 22 de junio de 2009

Mercado mudo

Boats. Dan Burkholder
En esta parte de África, entre los hombres del Sáhara y las sedentarias tribus del Sahel y de la sabana, existió durante siglos un intercambio de mercancías que se conoce por el nombre de comercio mudo. Los hombres del Sáhara proporcionaban sal y a cambio recibían oro. Esa sal (un producto buscado y precioso, sobre todo en el trópico) la traían sobre la cabeza los esclavos negros de los tuaregs y de los árabes, desde el interior del Sáhara seguramente hasta las orillas del río Níger, donde se llevaba a cabo toda la transacción: "Cuando los negros alcanzan las aguas del río", relata Alvise da Ca'da Mosto, un mercader veneciano del siglo XV, "cada uno de ellos hace un montículo con la sal que ha traído y lo marca, tras lo cual se alejan todos de la ordenada fila de esos montículos, retrocediendo a una distancia de medio día, en la misma dirección de donde han venido. Entonces llegan unos hombres de otra tribu negra, hombres que nunca enseñan nada a nadie y con nadie hablan: llegan a bordo de grandes barcas, seguramente de alguna isla, desembarcan en la orilla y, al ver la sal, colocan junto a cada montículo una cantidad de oro, tras lo cual se marchan, dejando la sal y el oro. Una vez se han ido, regresan los que han traído la sal y si consideran suficiente la cantidad de oro, se lo llevan, dejando la sal; si no, dejan sin tocar la sal y el oro, y vuelven a marcharse. Entonces los otros vienen de nuevo y se llevan la sal de aquellos montículos junto a los cuales no hay oro; junto a otros, si lo consideran justo, dejan más oro o no se llevan la sal. Comercian precisamente de esta manera, sin verse las caras y sin hablar unos con otros. Tal cosa dura ya desde hace mucho tiempo, y aunque todo el asunto parece inverosímil, os aseguro que es verdad".
Oro y sal. Ébano. Ryszard Kapuscinski

viernes, 19 de junio de 2009

Tu mirada es el paisaje (XXX)

Hajime Soroyama
Miró su elevada estatura, su piel oscura que le recordaba el verde de los olivos bajo un sol dorado reflejado en un agua azul. Había como humo de leña en el gris de sus ojos, pero su rostro era el de un predador: afilado, todo ángulos y facetas.
Dune. Frank Herbert