jueves, 27 de agosto de 2026

DONDE EL CORAZÓN...


Llevo meses deshaciendo mi biblioteca. Mudo de casa; en la nueva, pierdo espacio para libros, pero gano en verde, en árboles. Lo prefiero. Los deseos cambian con los años: ahora no acumulo: destilo. Este nuevo rumbo me desazona. Puedo desprenderme alegremente de un libro recomendable: lo regalo, lo libero, lo recoloco en otra biblioteca... Tampoco me incomoda abandonar en el vertedero el volumen que se lo merece, por malo o por feo. Me deshago también de los que sé que no voy a volver a leer; de estos, solo conservo los que tienen un valor añadido, por el tiempo que representan, por su procedencia, etc. La cuestión surge con los que pienso que quizá quiera o deba  volver a leer (siempre digo que estoy en edad de releer) y con los que no he leído, aunque pienso que debería hacerlo... ahí... acumulo sin querer hacerlo y ya mi pequeña biblioteca se encuentra desbordada y yo obligada a leer antes de hacer desaparecer...

Uno de esos libros, largo tiempo guardado y no atendido, es Donde el  corazón te lleve, de Susanna Tamaro. Me ha gustado mucho: no puedo botarlo! En este libro he visto la perfecta descripción de cómo siento ahora.

jueves, 20 de agosto de 2026

LA SONRISA ESCASA


Sonrió comprensivamente, mucho más que comprensivamente, era una de esas sonrisas con inagotable capacidad de tranquilizar que solo se encuentran cuatro o cinco veces en toda una vida.

 (F. Scott Fitzgerald. El gran Gatsby)

miércoles, 12 de agosto de 2026

MI LECTOMUNDO

  1. Me gusta llevar un libro en el bolso.
  2. Leo casi siempre en libros de papel, revistas, periódicos, etc; en pantallas, leo poco.
  3. Nunca uno solo, siempre llevo más de uno a la vez,  turnándolos según el momento del día, el ánimo, el lugar en el que lea, etc.
  4. Adoro los separadores, incluso los hago, pero prefiero una foto, una postal o cualquier cosa que señale por donde voy...
  5. Las notas las tomo señalando con cinta adhesiva de color (las que veis aquí las trajo mi amiga Femi de N. York hace años, cuando aquí aún no conocíamos los whasi tape). Así, me pongo fácil encontrar el párrafo exacto que quiero reproducir o volver a leer, por ejemplo.
  6. Leo en silencio, aunque puedo leer en cualquier lugar.
  7. Leo, releo y soy Leo.
  8. De vez en cuando visito la biblioteca de mi pueblo y me voy derecha a la sección de poesía... casi siempre estreno libros que no he comprado yo.
  9. Podría vivir sin libros...
  10. ... pero no sin leer.
En El lector común, Virginia Woolf escribe acerca de "todas esas habitaciones, demasiado humildes para llamar bibliotecas, aunque llenas de libros, donde personas particulares realizan el acto de leer". El lector común, dice, "difiere del crítico y el erudito. Es menos culto, y la naturaleza no lo ha dotado con tanta generosidad. Lee por su propio placer en lugar de hacerlo para trasmitir conocimientos o corregir las opiniones de los demás. Sobre todo, lo guía el instinto de crear por sí mismo algún tipo de todo a partir de cualquier cosilla que encuentre".

miércoles, 5 de agosto de 2026

martes, 4 de agosto de 2026

Y LA ALEGRÍA ESTABA ASEGURADA

Cielo nuboso en la Axarquía. Inma Díaz

A vueltas con el paso del tiempo, escuché ayer un precioso poema de Fernando Pessoa, "Aniversario", gracias al Episodio 36 "Descubriendo las caras de Fernando Pessoa" de POESÍA PODCAST. Este invento de los podcats es genial, porque la diversidad de contenidos es tal que siempre encuentro placer en la escucha de muchos de ellos, principalmente cuando hago tareas manuales o, por la noche, ya en la cama, donde en vez de leer antes de dormir, "escucho antes de dormir". 

El primer verso del poema que recomiendo, por su belleza y por su rotundidad, por su tajante verdad, es "En el tiempo en que festejaban el día de mi cumpleaños". Y claro, así es: nuestro cumpleaños empiezan a festejarlo otros, nuestros padres, nuestra familia, nosotros somos la estrella invitada, por así decirlo, protagonistas pero no preparadores de la fiesta. 

El segundo verso "yo era feliz y nadie había muerto" es contundente: éramos felices, porque éramos inocentes, porque todavía la muerte no nos había tocado con su zarpazo, porque el mapa de nuestra vida estaba entero todavía.

Al ir desapareciendo las personas que festejaban nuestros cumpleaños, cumplir años es siempre un acontecimiento feliz, pero también triste... y así me acuerdo de otro poeta, mi querido Benedetti, cuando decía aquello de "alegre de veras, es decir casi triste", en el relato "Hoy y la alegría".

Collage manual. Invitación a mi sesenta cumpleaños. @unalunitagranate.

En el tiempo en que festejaban el día de mi cumpleaños,
yo era feliz y nadie había muerto.
En la casa antigua, incluso mi cumpleaños era una tradición de siglos,
y la alegría de todos, y la mía, estaba asegurada... 

Aniversario. Fernando Pessoa

Foto familiar. Inma Díaz