domingo, 21 de marzo de 2021

Como la nieve al sol

Eduardo Naranjo


Callaron. El placer asomaba a los dedos de Mathieu. Bajó lentamente su mano, la pasó por la espalda de Marcelle, y ésta entornó los ojos; vió él sus negras y largas pestañas. La atrajo hacia sí: no era que la desease en aquel instante, sino más bien el capricho de ver aquel espíritu reacio y esquivo fundirse como pedazo de hielo al sol.

La edad de razón. Jean-Paul Sartre

No fue un sueño,
lo vi:
La nieve ardía.
Ángel González

... nieva suavemente la aurora del deseo...
Javier Lostalé

lunes, 1 de febrero de 2021

martes, 12 de enero de 2021

Curso de vuelo

After Manet. Susan Herbert

Busco un aire más elevado
Soy una gata aprendiendo a volar.

¡En el viento, por entre el viento
Saltar, saltar,
Porque sí, porque sí, porque
Zas!

Jorge Guillén

jueves, 7 de enero de 2021

En mi isla

Si pudiese explicarte mi isla, ese lugar
donde deseaba encontrarme cada día con el sueño.

(Ofrecimiento. Joan Margarit)

El Cultural publica una entrevista a Joan Margarit, que por supuesto recomiendo, por su claridad y sinceridad. De ella extraigo esta reflexión sobre lo que estamos viviendo a cuenta de la pandemia:


P. ¿Cree, como aseguran muchos, que esta pandemia nos hará mejores?

R. No, si no, no habría una tercera ola. La especie ha tenido muchas pandemias y no pasa nada. Se siguen manejando esas mentiras piadosas, y las mentiras no son piadosas. Son eso, mentiras. Se hacen homenajes a los ancianos muertos y a la especie no le importan nada los ancianos, sino los jóvenes. A usted no le importan los ancianos, sino su madre y su padre, no me mienta. En fin, verdad y poesía. La verdad no siempre es bella, verdad y belleza no siempre van de la mano, éste es el gran equívoco romántico. La nuestra es una especie muy dudosa, por eso cubre tanto, se peina y se falsifica tanto. Yo me voy de este mundo con mis dudas sobre su viabilidad. Si te pido que me expliques la diferencia entre los tiempos de Homero y los actuales, no tendrás más que una manera a través de la ciencia y la técnica. La diferencia entre Agamenón y el general Montgomery ya me dirás cuál es. La especie en este sentido no ha avanzado nada.



miércoles, 6 de enero de 2021

Alas para volar

Inma y Mary almorzando en El Cielo. Inma Díaz

No todo fue malo en el año 2020. Afortunadamente me encontré con estupendas experiencias como el acercamiento y cultivo de una amistad que permanecía latente de años anteriores. En cierta forma, el covid nos ayudó a compartir un espacio sano y libre que nos hizo conocernos y gustarnos como personas. Hablo de mis amigos Jose y Mary, con los que además me comprometo a aprender francés. Ese es uno de mis retos de 2021. Vivre la France! Viva España!

El mar desde Finca La Pata, Vélez-Málaga. Inma Díaz


Debe existir el espacio
para darle cabida a las alas,
para que resuene el eco.
En el tiempo no creo.
Es un lienzo en los ojos
que a veces me deslumbra
y que me aburre a veces.

(Las alas y el eco. Claribel Alegría)

domingo, 3 de enero de 2021

Numerología

Se percató de que, en ese país, la gente era ante todo números. Un número de la Seguridad social. Números de cuentas bancarias y tarjetas de crédito. Un número de identificación fiscal. Un número de carné de conducir. Números de teléfonos y direcciones. Así pues, lo más importante era crear esos números.

El psicoanalista. John Katzenbach

viernes, 1 de enero de 2021

La máquina de escribir

No temen la lluvia. Collage papel. Inma Díaz

La lluvia cree que el paraguas es su máquina de escribir.

Ramón Gómez de la Serna.
Costilla de Adán. Inma Díaz

Llueve por fin en esta tierra, tan deseosa de agua. Y quizá algo de cierto haya en lo que decía mi querido Ramón (tengo un egregio club de Ramones y él es uno de ellos). La lluvia mansa y lenta me ha dado el ritmo que necesitaba para arrimarme a la ventana y navegar desde ella, prometiéndome escribir más y leer más, mis deseos de siempre.

Ojalá que el año 2021 nos acompañe como un buen invitado, nos regale pero no nos canse.

Salud, amor y lectura para todos.

Tres mandarinas. Inma Díaz




martes, 1 de diciembre de 2020

Con un mohín de gozo


Transitando nuevas sendas lo abrazó por la cintura como si fuera un tesoro. Él se quedó inmóvil, como esculpido en yeso. No respiraba. La amante inclinada levantó la mirada y se encontró con un mohín de gozo absoluto. El instinto guió sus besos por la más osada de las veredas hasta que él se desplomó en la cama, boca arriba.

Condimentos del amor. Manuela Canela

jueves, 19 de noviembre de 2020

sábado, 7 de noviembre de 2020

En el empeine del pie

Mi amante lleva grabado,
en el empeine del pie,
el nombre de su adorado.

-Descálzate, amante mía,
deja tus piernas al viento
y echa a nadar tus zapatos
por el agua dulce y fría.

Rafael Alberti

martes, 27 de octubre de 2020

Goteo de horas


Los relojes goteando las horas


p e r f o r a n

l
a

n
o
c
h
e
.


Medaille. Luis Cardoza y Aragón

domingo, 4 de octubre de 2020

Anticrisis

El Roto, genial. Esta solución la proponía para la crisis 2008, pero para esta también vale: los paraísos fiscales siguen existiendo, incluso es posible que hayan engordado.

viernes, 2 de octubre de 2020

Y llega el monólogo absurdo de la lluvia

Ha llovido muy poco, más bien ha lloviznado y sólo durante media hora; pero aún así, a la primera lluvia de otoño, le vamos a dedicar un trocito de un poema de Margarit.

Y entra en ese café, pero a su mesa
no lo acompaña nadie más que el frío,
y la lluvia ha velado las farolas,
y uno ve en un café, tras los cristales,
a los otros que ríen, a cubierto.
Y entra en ese café, pero a su mesa
no lo acompaña nadie más que el frío
y el monólogo absurdo de la lluvia.

Torino, 1950. Joan Margarit

En la bodega del barco, el poema completo.

viernes, 18 de septiembre de 2020

Cartas iban y venían


Cuando parecía que ya lo habíamos visto todo, llegó el otoño y nos recordó que el género epistolar existe. He aquí que, cuando más sumergidos estábamos en tecnologías de la comunicación ágiles e instantáneas, llegó la presidencia del gobierno y, sabia y oportuna donde las haya, nos hizo caer en la cuenta de que nada más elegante que el género epistolar para ofrecer servicios y respeto a una dama. Y la destinataria, también como era de esperar y como corresponde a una auténtica señora, se pavonea y hace de rogar, no vaya a ser que parezca escandalosamente fácil y deseosa.

Lo más triste del affaire es que al tiempo que los pretendientes y sus correspondientes cortes, se halagan con esos falsos y públicos billetes, mientras ellos pajean y poco más, el grano de la pandemia, ese grano al que no van, macera y engorda. Y la tramoya también.

Saludos desde la selva.

No es posible. Libro collage. Inma Díaz

La realidad final
se burla de nosotros.

La realidad final. Alejandro Duque Amusco

viernes, 11 de septiembre de 2020

Striptease


¡Dejadme pintar de azul
el mar de todos los atlas!

Mientras, salúdame tú,
centrando al alba el agua,
pájaro en una palmera
que mire al mar de Bengala.

(A Tagore. Rafael Alberti)





domingo, 6 de septiembre de 2020

Dejándola morir


Eso decía esta mañana una radioyente que se estaba haciendo con la enseñanza pública: dejándola morir. Y es cierto, porque si lo más crudo de la pandemia sorprendió a docentes y discentes desprevenidos, desde marzo hasta ahora no se ha hecho nada para garantizar una enseñanza segura, nada. La diferencia entre este principio de curso y todos los anteriores no es la incertidumbre, sino la certeza de que el sistema educativo no aguantará. Sé de lo que hablo, he sido profesora de secundaria durante los últimos treinta y siete años. Ya era desastroso el mantenimiento de clases de infantil con veinticinco alumnos, o de bachillerato con treinta y nueve, o de formación profesional básica sin talleres adecuados para las prácticas propias de la especialidad... Y esto no ha cambiado, continúa así.

La prueba del abandono de la enseñanza está precisamente en que ahora, con covid y con el curso académico comenzado, las autoridades educativas hablan en futuro: "haremos, conseguiremos, implementaremos..." Como siempre, más de lo mismo. Es duro pero es real.

Peligra lo público, no sólo la enseñanza, también la cultura, el arte, etc., el patrimonio común se deja morir. La ciudadanía vive confundida  con tantísimas ocurrencias vanas y contradictorias de unos gobernantes mentirosos que ofrecen espuertas de propaganda y migajas de atención a una población empobrecida, asustada y explotada. Y engañada. Si al menos nos dijeran la verdad!

Saludos desde la selva.

                                                                              
Conectados. Marsha Krygier

Si tu plan es para un año, siembra arroz;
si es para diez años, planta árboles;
si es para cien años, educa niños.

Confucio
Ahí radica el verdadero problema: la clase política no piensa a cien años, y seguramente tampoco a diez.

jueves, 3 de septiembre de 2020

Como quien rastrea un bosque

Como un bosque antiguo. Inma Díaz

Tu piel en mi piel. Como quien recorre un mapa en busca de las mejores vistas. No sé si estarías tanteando el lugar para quedarte a dormir. O a vivir. Explorándome centímetro a centímetro como quien rastrea un bosque nuevo. Como quien descubre un tesoro y lo hace en silencio.

Sin ruta. Piel de letra. Laura Escanes

Apuntes sobre el beso. Alicia Martín

miércoles, 26 de agosto de 2020

Sin bragas



Perdón por tan grosero título, pero es lo que me viene a las mientes. En bragas nos sorprendió la pandemia en marzo, cuando hacía dos meses que queríamos creernos que no llegaría. Y en bragas nos deja de nuevo en agosto porque desde que regresamos a la vida pseudonormal, hemos actuado como si creyéramos  que el virus nos dejaría respirar hasta octubre. Queríamos creer. Es más que fe lo que nos pide la clase política (y los medios, qué coro ejemplar) mientras nos anestesia con las prolijas ocurrencias de todas y cada una de las comunidades, de todos y cada uno de sus consejeros de sanidad, de educación, de turismo... todos traen y llevan su opinión, porque sí, porque la tienen. Porque todo el mundo tiene opinión como tiene culo, el mismo que vamos a perder por mor de tanta incoherencia e incompetencia. 

No necesitamos opinión, sino razón, datos, argumentos, planes, proyectos, estrategias... pero todo parece que está en el aire y ni el pijoyupi gobierno nacional ni los gobiernos autonómicos dan muestras de tomar la rienda de la eficacia; tampoco la judicatura, cuando se la llama, parece tener criterio ni ordenamiento jurídico al que mirar. Pasmados todos y pendientes de quién paga el coste, no sanitario, ni social, ni laboral, ni familiar, ni empresarial, no, nada de eso, están todos atentos al coste político! Por favor, se me caen las bragas, no sé si de susto o de asco. O de vergüenza.

Saludos desde la selva.

… la vida es siempre urgente. Se vive aquí y ahora sin posible demora ni traspaso. 

Ortega y Gasset

lunes, 24 de agosto de 2020

Tu mirada es el paisaje (CXXXVIII)


Mi visitante se echó a reír alegremente y me miró de esa manera en que todo hombre querría que las mujeres le mirasen. Turbado, enardecido, insidiosamente tranquilizado por la estilográfica que ella había tapado y guardado, me lancé sin reserva a un discurso sobre el Museo, los profesores, los estudiantes, el director, un enorme y abigarrado fresco de caricaturas que habría hecho las delicias de una reunión de antiguos alumnos.


El primer siglo después de Béatrice. Amin Maalouf


domingo, 23 de agosto de 2020

Reía poco


Era fornido pero delgado, como los muchachos de las razas muy antiguas, en cuyo cuerpo los huesos prevalecen sobre la carne. Era lento sin ser perezoso, como si calculara su propio ritmo a conciencia. Su padre era funcionario del Estado en Galitzia y había recibido por ello el rango de barón; su madre era polaca. Cuando el muchacho reía, le aparecía en las comisuras de la boca un rasgo típico, infantil, característico de los eslavos. Reía poco. Era callado y siempre estaba atento.

El último encuentro. Sándor Márai