jueves, 4 de abril de 2019

Dolor de corazón

Y te aseguro que no cabe entre los hombres dolor igual al que sienten los que piensan bien sin poder hacer nada por impedir el mal.


La historia de Heródoto. Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
Ésta es el hambre.  Un animal
todo colmillo y ojo.
No se harta en una mesa.
Nadie lo engaña ni distrae.
No se contenta 
con un almuerzo o una cena.
Anuncia siempre sangre.
Ruge como león, aprieta como boa,
piensa como persona.

El ejemplar que aquí se ofrece
fue cazado en la India (suburbios de Bombay), 
pero existe en estado más o  menos salvaje
en otras muchas partes.

No acercarse.

El hambre (El gran zoo). Nicolás Guillén
Leo. Damon Hellandbrand

domingo, 31 de marzo de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXIX)

Didier-Lourenço

tiendo desde mi esquina
la serpentina de una mirada

perspectiva callejera (Poemas simplistas). Antonio Hidalgo

lunes, 25 de marzo de 2019

Mi lectomundo

  1. Me gusta llevar un libro en el bolso.
  2. Leo casi siempre en libros de papel, revistas, periódicos, etc; en pantallas, leo poco.
  3. Nunca uno solo, siempre llevo más de uno a la vez,  turnándolos según el momento del día, el ánimo, el lugar en el que lea, etc.
  4. Adoro los separadores, incluso los hago, pero prefiero una foto, una postal o cualquier cosa que señale por donde voy...
  5. Las notas las tomo señalando con cinta adhesiva de color (las que veis aquí las trajo mi amiga Femi de N. York hace años, cuando aquí aún no conocíamos los whasi tape). Así, me pongo fácil encontrar el párrafo exacto que quiero reproducir o volver a leer, por ejemplo.
  6. Leo en silencio, aunque puedo leer en cualquier lugar.
  7. Leo, releo y soy Leo.
  8. De vez en cuando visito la biblioteca de mi pueblo y me voy derecha a la sección de poesía... casi siempre estreno libros que no he comprado yo.
  9. Podría vivir sin libros...
  10. ... pero no sin leer.
En El lector común, Virginia Woolf escribe acerca de "todas esas habitaciones, demasiado humildes para llamar bibliotecas, aunque llenas de libros, donde personas particulares realizan el acto de leer". El lector común, dice, "difiere del crítico y el erudito. Es menos culto, y la naturaleza no lo ha dotado con tanta generosidad. Lee por su propio placer en lugar de hacerlo para trasmitir conocimientos o corregir las opiniones de los demás. Sobre todo, lo guía el instinto de crear por sí mismo algún tipo de todo a partir de cualquier cosilla que encuentre".

domingo, 17 de marzo de 2019

Los muchos nombres del odio

Uno de mis libros favoritos es  El primer siglo después de Béatrice, de Amin Maalouf. Lo he releído más de una vez y siempre encuentro consuelo en él; además, amo este libro como ejemplar, como objeto, ya que me fue regalado hace muchos años (se publicó en 1992) por una querida amiga librera; fue su último regalo, murió de cáncer unos meses después.

Es un libro que cuenta la historia de amor que alimenta a una pareja y a su hija, con un enfoque que ahora podríamos llamar igualitario: es el padre el que desea la experiencia de la paternidad y se vuelca en ella con gran placer y gozo, mientras la madre pone por delante su profesión. 

Es un libro que canta también el valor de la verdadera y profunda amistad.

Y es también un libro que plantea un conflicto mundial espeluznante, una trama que acabaría con las mujeres por la expansión y fomento de una cultura basada en el predominio del género masculino sobre el género femenino... cómo la opinión mundial va sucumbiendo a esta aberración, pone los pelos de punta...

Pienso en este argumento muchas veces, cuando observo a mi alrededor cómo se manipula el concepto de feminismo y me entristece comprobar diariamente que no caminamos hacia la igualdad, sino hacia la diferencia irritante... no puedo evitar preguntarme quién gana con tanta exasperación. Yo no.

Dino Valls es el autor de esta obra. También la imagen de la portada del libro es suya.


El odio no se llama odio más que cuando lo vemos en los demás; el que está en nosotros lleva mil nombres diferentes.

El primer siglo después de Béatrice. Amin Maalouf

viernes, 15 de marzo de 2019

Libros para mirar bien


Los libros nos hacen mirar donde no habíamos mirado antes.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Un gorrión descarado viene a visitarme

Sibila. Diego Velázquez
Mirado fijamente, poro a poro,
el hombre no da miedo. Da risa.
Y ver la poesía letra a letra, mirarla desde lejos,
da miedo. Y da pereza.
Hay que tener valor para subir su cuesta,
su calvario,
acercarse un poco nada más a su cornisa
y arrojarse desde allí con las alas dispersas
como las llevaría un gorrión recién herido.

Letra a letra. María Dolores Almeida

Amo los gorriones descarados, los atrevidos que son capaces de entrar en tu cocina en busca de la miga de pan a la que echaron el ojo desde la ventana... son adorables.




jueves, 7 de marzo de 2019

Anoche se suicidó una estrella

 Joan Miró

un amor sin fortuna.

quizá un desfalco
en la contaduría del firmamento.
¿la constatación de infame
deslealtad conyugal?

no lo sé.
pero,
en alta mar,
anoche,
se suicidó una estrella...


el bólido (Poemas simplistas). Antonio Hidalgo

domingo, 3 de marzo de 2019

Rendición

 Isabel Muñoz

-Cuánto me alegro... -llegué a escuchar antes de dejar de oír nada, de saber nada, sus manos desmenuzando mi razón, sus labios bebiéndose mi conciencia, su lengua colonizando la inmensa cavidad que era mi cuerpo, sus sentidos absorbiendo los míos hasta que no quedó nada en mí que fuera yo, excepto el impulso que había decretado esa implacable rendición masiva,


Atlas de geografía humana. Almudena Grandes

viernes, 1 de marzo de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXVII)

Verano azul. Anna Bocek

La luz hierve debajo de mis párpados.


Antonio Gamoneda

lunes, 25 de febrero de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXVI)

Sara Herranz

Mei alzó la cabeza y se quedó mirándolo un tanto perpleja y a la vez fascinada ante aquellos ojos inauditos, deslumbrantes. Nunca había visto una mirada igual, tan limpia, serena y profunda.


El viaje de Tanaka. David Cantero

sábado, 23 de febrero de 2019

¿Cuánto vale una carta de amor?

¿Cuánto valía una carta de amor? A los ojos de Júbilo, mucho. Y en ese sentido él sí estaba dispuesto a derrochar todo lo que guardaba en su interior con tal de manifestar su amor. Y lo decía de corazón, no como parte de un sacrificio. El amor, para él, era una fuerza vital, la más importante que había sentido y experimentado. Sólo cuando una persona sentía su impulso, se olvidaba de sí misma para pensar en otra y desear alcanzarla, tocarla, unirse a ella. Y para eso, no era necesario tener dinero, bastaba con un deseo.

Tan veloz como el deseo. Laura Esquivel

miércoles, 20 de febrero de 2019

viernes, 15 de febrero de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXV)

Harry bebía su segunda Coca-Cola cuando Birgitta apareció; eran las nueve y media. Llevaba un vestido de algodón blanco sencillo y el cabello rojo recogido en una impresionante coleta.
-Empezaba a temer que no vinieras -dijo Harry.
Lo dijo en tono de broma, pero iba en serio. Había comenzado a temerlo desde el momento en que quedaron en verse.
-¿De verdad? -preguntó ella en sueco.
Le dirigió una mirada traviesa a Harry, quien se dijo que esa noche iba a pasárselo en grande.
Pidieron cerdo al curry verde, pollo con anacardos al wok, un Chardonnay australiano y Perrier.

El murciélago.Jo Nesbo

domingo, 10 de febrero de 2019

Como bestias alunadas

La novia del viento. Óskar Kokoschka

Luego le pregunté qué quería cenar, y él me besó para demostrarme en un instante de qué manera el hombre más tranquilo, puede perder en un solo gesto hasta el menor asomo de tranquilidad, y en ese momento, dejé de vivir, para instalarme en un territorio diferente del mundo conocido, donde las sonrisas flotan en el aire, y el tiempo puede detenerse horas enteras en un solo segundo, y las mujeres como yo se enamoran como bestias alunadas, aterradas y cautivas para siempre al mismo tiempo.

 Atlas de geografía humana. Almudena Grandes

miércoles, 6 de febrero de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXV)

Me preguntó si había alguna cosa que me gustaba mucho, y yo dije que el altillo. En seguida me arrepentí porque era como traicionar a Ignacio, pero de todos modos ella lo iba a saber porque su mirada era de ojos bien abiertos. Yo creo que nunca cerraba los ojos, o quizá pestañeaba en el instante en que yo también lo hacía. Algunas veces yo demoraba más, a propósito, pero ella se daba cuenta de mi intención y también demoraba su pestañeo, y tal vez luego parpadeaba junto conmigo porque nunca la vi cerrar los ojos. Mejor dicho, la vi una sola vez, pero ésa no vale porque estaba muerta.

El altillo. Mario Benedetti

sábado, 2 de febrero de 2019

Vestida del color de mis deseos

Desnudo en turquesa. Juan Félix Campos

Voy por tu cuerpo como por el mundo
tu vientre es una plaza soleada
...
vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua.


Piedra de sol. Octavio Paz

jueves, 31 de enero de 2019

Récord de natación

es el espejo
un pozo vertical.

¡dios mío!
¿cómo es que no me ahogo
en el agua
del espejo?

 
Récord de natación. (Poemas simplistas). Antonio Hidalgo

miércoles, 16 de enero de 2019

ADIÓS, MADRE

Ángeles Mesa, fotografía

Adiós, madre, ahora todo es un instante.


Almendro en flor. Vicent Van Gogh

sábado, 12 de enero de 2019

Se miente más de la cuenta

Se miente más de la cuenta
por falta de fantasía:
también la verdad se inventa.

Antonio Machado

jueves, 10 de enero de 2019

Soy

Monet

Soy la parte de adentro de las cosas
la poesía antes de escrita.

Datos para mi biografía. Poemas simplistas. Alberto Hidalgo

domingo, 6 de enero de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXIV)

Entonces capturé el brillo que esmaltaba sus ojos, me contemplé a una luz anaranjada y tibia, y rescaté a la vez frío y calor, cálculo y deseo, y el premio consistió en ganar quince años de un golpe, todos esos años que había perdido por las esquinas de mi vida volvieron a mí, y yo volví a tener diecinueve años, porque me puse tan nerviosa que dejé escapar una risita histérica al mismo tiempo que derribaba la copa del agua con un gesto incontrolado de la mano izquierda y mi servilleta caía a suelo, incapaz de mantenerse en equilibrio sobre un frenético juego de piernas.
-¿Compartirías conmigo un postre? -le pregunté al final.
-Y más cosas -me contestó.


Atlas de geografía humana. Almudena Grandes

miércoles, 2 de enero de 2019

Dedicatoria

Hay playas en las hojas de este libro
donde empezar el mismo amor y, aún,
sonreír desde los versos.
Siempre estarás conmigo si puedo escribir.


Post scriptum. Joan Margarit


De los muchos deseos que puedo pedirme para el nuevo año 2019, el de 
LEER MÁS Y MEJOR  
ocupa un lugar destacado, lo cual no es nuevo, siempre me lo pido!!
 

sábado, 29 de diciembre de 2018

Encendieron su risa

Mujer sonriente. Rufino Tamayo



Para alumbrar la noche

encendieron su risa las mujeres.

Circo simplista. Datos para mi biografía. Poemas simplistas. Alberto Hidalgo

martes, 25 de diciembre de 2018

Reciprocidad

Plaza de San Marcos. Gustavo López-Cobo

El hombre da forma a la arquitectura y las ciudades, y éstas dan forma a la vida del hombre.



domingo, 23 de diciembre de 2018

El monstruo dormido

Gabriel Pacheco

Hay que imaginarse a la opinión pública como un personaje voluminoso que está dormido. De cuando en cuando, se despierta sobresaltado y tú tienes que aprovechar la ocasión para susurrarle una idea, pero la más simple, la más concisa, porque enseguida se estira, se da la vuelta, bosteza y se dispone a dormirse de nuevo, y no podrás retenerlo ni despertarlo. Entonces, perversamente, te sientas a esperar que su cama se estremezca.

El primer siglo después de Béatrice. Amin Maalouf

viernes, 21 de diciembre de 2018

Suavidad de beso

Dibujos por sonrisas. Maite Niebla

Cálido mece el vino el dolor,
arranca de los párpados tersura
y a la voz presta suavidad de beso;
en el pecho reúne
las cosechas sangrantes del perfume,
y el llanto en un arrollo de tibieza;
apertura del éxtasis
que la esencia dispersa por el humo.


Vivir. Clara Janés

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Un mundo sin coartadas

Un mundo sin Dios sería un mundo objetivamente mejor. Sería, para empezar, un mundo sin coartadas. Tanto para hacer el mal como para hacer el bien.


jueves, 13 de diciembre de 2018

Libros

El ciudadano que no lee ningún libro tiene más remedio que el que lee solo uno.


La libertad en aforismos. Jorge Wagensberg

martes, 11 de diciembre de 2018

Las horas y los años

Ferris Wheel



Las horas, infinitas

y los años, veloces.

Las horas y los años (La noria). Félix Grande

sábado, 8 de diciembre de 2018

Para pasar el invierno

Fernando Ureña

Mis ojos y mi boca recorren tu cuerpo como ejército de insectos.
Pierden pie en el mercurio de tu piel, se levantan
vadean hoyuelos persiguen atajos
caen en las trampas móviles que tiendes
clavan banderas de amor y de deseo
en las cotas vencidas
almacenan pedazos de tu calor para pasar el invierno...

Conquista. Diego Valverde Villena

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Tu mirada es el paisaje (CXIII)

Un disfraz equivocado. Adolfo Serra

Una emoción sin nombre tenía encadenadas nuestras manos
Tus miradas convocaban mi beso.


Poemas simplistas. Alberto Hidalgo

lunes, 3 de diciembre de 2018

Una pedrada

con importunidad de colegial
entró un rayo solar
y fue
a firmar el espejo.

los ojos deslumbrados,
le arrojé mi corazón
furiosamente,
y SE ROMPIÓ EN MIL PEDAZOS
EL SOL
en el espejo.

una pedrada (Poemas simplistas). Antonio Hidalgo

sábado, 1 de diciembre de 2018

Como un viento ha sacudido mis entrañas

Eros ha sacudido mis entrañas
como un viento abatiéndose en el monte
sobre las encinas.


Safo

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Tu mirada es el paisaje (CXII)

Me. Clara Gómez

Mis dos "¡Ha sido espantoso!" debieron de sonar como estampidos. Este fugaz recorrido de silencios lo realicé colgada de la implacable mirada de Aurore. Sus ojos me hablaron: "Somos hormigas bajo sus botas, pueden hacer con nosotros lo que quieran y van a matarnos. La única salvación es que no nos vean ni nos oigan. Nada de ruidos, nada de salir, si nos olvidan puede que no nos maten.


La higuera. Ramiro Pinilla


domingo, 25 de noviembre de 2018

Celos

Dime que no es cierto
que saliste al mar
por otra.

Vacación de rabia. Vanesa Pérez-Sauquillo

viernes, 23 de noviembre de 2018

Tu mirada es el paisaje (CXI)

Ellen de Meijer

Hayao confiaba plenamente en él y en sus capacidades. Eran amigos desde hacía años, buenos camaradas. Se entendían bien mediante signos. Una mirada entre ellos valía más que cualquier frase. Oboshi era mudo aunque no sordo. A pesar de su aparente discapacidad, poseía un agudo sentido del oído.


El viaje de Tanaka. David Cantero

sábado, 17 de noviembre de 2018

Amantes

Amantes. Chagall

Y con esencia
floral 
te ungiste, y con bálsamo de reyes,

y sobre blandos lechos
delicada
saciabas el deseo,

y no había ningún
recinto o santuario
del que nos mantuviéramos ausentes...

Dones de la memoria (Poemas y testimonios). Safo

sábado, 10 de noviembre de 2018

Falso mapa de tu corazón

Ese mapa que me diste
de tu corazón
es como uno de esos mapas turísticos:
todo lo hermoso 
está cerca
y las calles son cortas
y las rutas diáfanas.

Pero luego
las distancias no corresponden
hay calles que no están señaladas
y los caminos son complejos
e intrincados.

Y ya es muy tarde, porque me he adentrado 
en la ciudad, y no hay vuelta 
atrás

Tus ojos miran muy lejos
y ya no me sirven de referencia.
Me he perdido
irremisiblemente.

Mapa (No olvides mi rostro). Diego Valverde Villena

sábado, 27 de octubre de 2018

Llegaste, por fin

Analee Merino

Llegaste -te buscaba con ansia-.
refrescaste mi pecho que ardía de deseo.

Plenitud (Poemas y testimonios). Safo 

martes, 16 de octubre de 2018

Un barco sin primeras ni segundas

Barcos de pesca de Muxía. Ángel Dorado Canela

¡si uno pudiese
adquirir un pasaje en ese barco
en el que no hay primeras ni segundas!

pequeño cuadro (Poemas simplistas). Antonio Hidalgo

miércoles, 10 de octubre de 2018

La violencia de Eros

Encinas al sol. Antonio Gutiérrez

Eros ha sacudido mis entrañas
como un viento abatiéndose en el monte
sobre las encinas.


La violencia de Eros (Poemas y testimonios). Safo