UNAS tapas de fábula, un precio de asustar, y dentro nada. Pero absolutamente nada, en verso.
Poesía española. Años 80. Karmelo G. Iribarren


Me extraña que todavía tengamos un ministro de trabajo: quiero decir que me pasma que todavía exista una cartera ministerial denominada "de trabajo": los celosos del lenguaje políticamente correcto han bajado la guardia aquí.