Desear es llevar
el destino del mar dentro del cuerpo.
Carpe noctem. Aurora Luque

Es muy razonable detestar la usura, porque sus ganancias provienen del dinero mismo y no de aquello para lo que se inventó el dinero. Porque el dinero se introdujo a efectos de utilizarlo en el cambio, pero el interés hace que aumente la cantidad del propio dinero... en consecuencia, entre las formas de hacer negocio, ésta es la más contraria a la naturaleza. 
Mientras distraemos la mirada en chucherías y baratijas, nos ofrecemos como blanco reluciente, no para los mercados, entidad abstracta inexistente, sino para los mercaderes, todos ellos a salvo de la crisis y, aún más, sacando ganancias de ella.
La ciencia económica ha hecho de abogado de lo imposible al sugerir que algún mecanismo inexplicado transmutaría en resultados globalmente deseables el expansionismo depredador e insolidario que practican las organizaciones estatales y empresariales. Cada individuo, cada empresa o cada Estado trata de expandir a la vez su poder y su riqueza pecuniaria, maximizando sus ingresos, sus beneficios o su renta nacional, a costa de la degradación de un entorno que comparten, o compartirán, otros individuos, otras empresas y otros Estados.