domingo, 28 de abril de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXX)

Simon Glücklich

Estoy esperando al chico, no le veo desde las últimas navidades. Entre nosotros, simplemente el vernos -supongo que él también no sólo será consciente de que me ve, sino de que en alguna ocasión querrá mirarme, aunque sólo sea para cerciorarse de que sigo donde me dejó- representa el nivel más alto de la comunicacion humana.



La higuera. Ramiro Pinillas

miércoles, 24 de abril de 2019

¡Al agua!

Al agua. Joaquín Sorolla

El muchacho dio un paso y me alargó la diestra, con una sonrisa tan clara que salté a la playa sin pensarlo más.


Bomarzo. Manuel Mujica Laínez

martes, 16 de abril de 2019

Sátiras

Hay dos clases de sátira, una para reír, que es la que apunta a las ideas, y otra para llorar, que es la que apunta a las personas.

La libertad en aforismos. Jorge Wagensberg

domingo, 14 de abril de 2019

Tu mirada es el paisaje ( CXX)

Dominik Jasinski

Ella entró en nuestra casa cuando él estaba detenido. La dejé entrar. Yo mismo le abrí la puerta; por aquél entonces siempre abría yo la puerta porque al no estar él allí, el colegial se había convertido en el hombre de la casa para mi madre y mi hermana. Entonces, yo componía mi expresión pensando enfrentarme a la policía que venía a registrar la casa de nuevo. Pero se trataba de una mujer rubia, con la mirada franca y la presuntuosa sonrisa de disculpa propias de la gente que viene a ayudar.


La historia de mi hijo. Nadine Gordimer

viernes, 12 de abril de 2019

De puntillas

Degás

Paseo por la vida con sigilo, nada más, siempre ha sido así. Paso por los días de puntillas para que nada se altere. Para no resbalar, para no caer, intentando siempre pasar desapercibida.


El viaje de Tanaka. David Cantero

lunes, 8 de abril de 2019

Amor mío

Él me llamó amor mío.
Me había llamado amor mío y eso era lo único que yo quería saber, eso y que sus muslos temblaron una noche contra la palma de mis manos y después me miró muy fijamente, sin decir nada, como si pretendiera destruirme, aniquilarme, borrarme para siempre de su memoria o grabar cada detalle de mi rostro en el relieve de sus propios ojos, yo lo sabía y eso era lo único que me importaba, porque sólo vivía para recuperar aquel temblor, para regresar una y otra vez a esa pequeña habitación de hotel, una cama grande, un armario empotrado, dos butacas tapizadas en la consabida cretona estampada...

Atlas de geografía humana. Almudena Grandes


jueves, 4 de abril de 2019

Dolor de corazón

Y te aseguro que no cabe entre los hombres dolor igual al que sienten los que piensan bien sin poder hacer nada por impedir el mal.


La historia de Heródoto. Viajes con Heródoto
Ryszard Kapuscinski
Ésta es el hambre.  Un animal
todo colmillo y ojo.
No se harta en una mesa.
Nadie lo engaña ni distrae.
No se contenta 
con un almuerzo o una cena.
Anuncia siempre sangre.
Ruge como león, aprieta como boa,
piensa como persona.

El ejemplar que aquí se ofrece
fue cazado en la India (suburbios de Bombay), 
pero existe en estado más o  menos salvaje
en otras muchas partes.

No acercarse.

El hambre (El gran zoo). Nicolás Guillén
Leo. Damon Hellandbrand

domingo, 31 de marzo de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXIX)

Didier-Lourenço

tiendo desde mi esquina
la serpentina de una mirada

perspectiva callejera (Poemas simplistas). Antonio Hidalgo

domingo, 17 de marzo de 2019

Los muchos nombres del odio

Uno de mis libros favoritos es  El primer siglo después de Béatrice, de Amin Maalouf. Lo he releído más de una vez y siempre encuentro consuelo en él; además, amo este libro como ejemplar, como objeto, ya que me fue regalado hace muchos años (se publicó en 1992) por una querida amiga librera; fue su último regalo, murió de cáncer unos meses después.

Es un libro que cuenta la historia de amor que alimenta a una pareja y a su hija, con un enfoque que ahora podríamos llamar igualitario: es el padre el que desea la experiencia de la paternidad y se vuelca en ella con gran placer y gozo, mientras la madre pone por delante su profesión. 

Es un libro que canta también el valor de la verdadera y profunda amistad.

Y es también un libro que plantea un conflicto mundial espeluznante, una trama que acabaría con las mujeres por la expansión y fomento de una cultura basada en el predominio del género masculino sobre el género femenino... cómo la opinión mundial va sucumbiendo a esta aberración, pone los pelos de punta...

Pienso en este argumento muchas veces, cuando observo a mi alrededor cómo se manipula el concepto de feminismo y me entristece comprobar diariamente que no caminamos hacia la igualdad, sino hacia la diferencia irritante... no puedo evitar preguntarme quién gana con tanta exasperación. Yo no.

Dino Valls es el autor de esta obra. También la imagen de la portada del libro es suya.


El odio no se llama odio más que cuando lo vemos en los demás; el que está en nosotros lleva mil nombres diferentes.

El primer siglo después de Béatrice. Amin Maalouf

viernes, 15 de marzo de 2019

Libros para mirar bien


Los libros nos hacen mirar donde no habíamos mirado antes.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Un gorrión descarado viene a visitarme

Sibila. Diego Velázquez
Mirado fijamente, poro a poro,
el hombre no da miedo. Da risa.
Y ver la poesía letra a letra, mirarla desde lejos,
da miedo. Y da pereza.
Hay que tener valor para subir su cuesta,
su calvario,
acercarse un poco nada más a su cornisa
y arrojarse desde allí con las alas dispersas
como las llevaría un gorrión recién herido.

Letra a letra. María Dolores Almeida

Amo los gorriones descarados, los atrevidos que son capaces de entrar en tu cocina en busca de la miga de pan a la que echaron el ojo desde la ventana... son adorables.




jueves, 7 de marzo de 2019

Anoche se suicidó una estrella

 Joan Miró

un amor sin fortuna.

quizá un desfalco
en la contaduría del firmamento.
¿la constatación de infame
deslealtad conyugal?

no lo sé.
pero,
en alta mar,
anoche,
se suicidó una estrella...


el bólido (Poemas simplistas). Antonio Hidalgo

domingo, 3 de marzo de 2019

Rendición

 Isabel Muñoz

-Cuánto me alegro... -llegué a escuchar antes de dejar de oír nada, de saber nada, sus manos desmenuzando mi razón, sus labios bebiéndose mi conciencia, su lengua colonizando la inmensa cavidad que era mi cuerpo, sus sentidos absorbiendo los míos hasta que no quedó nada en mí que fuera yo, excepto el impulso que había decretado esa implacable rendición masiva,


Atlas de geografía humana. Almudena Grandes

viernes, 1 de marzo de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXVII)

Verano azul. Anna Bocek

La luz hierve debajo de mis párpados.


Antonio Gamoneda

lunes, 25 de febrero de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXVI)

Sara Herranz

Mei alzó la cabeza y se quedó mirándolo un tanto perpleja y a la vez fascinada ante aquellos ojos inauditos, deslumbrantes. Nunca había visto una mirada igual, tan limpia, serena y profunda.


El viaje de Tanaka. David Cantero

sábado, 23 de febrero de 2019

¿Cuánto vale una carta de amor?

¿Cuánto valía una carta de amor? A los ojos de Júbilo, mucho. Y en ese sentido él sí estaba dispuesto a derrochar todo lo que guardaba en su interior con tal de manifestar su amor. Y lo decía de corazón, no como parte de un sacrificio. El amor, para él, era una fuerza vital, la más importante que había sentido y experimentado. Sólo cuando una persona sentía su impulso, se olvidaba de sí misma para pensar en otra y desear alcanzarla, tocarla, unirse a ella. Y para eso, no era necesario tener dinero, bastaba con un deseo.

Tan veloz como el deseo. Laura Esquivel

miércoles, 20 de febrero de 2019

viernes, 15 de febrero de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXV)

Harry bebía su segunda Coca-Cola cuando Birgitta apareció; eran las nueve y media. Llevaba un vestido de algodón blanco sencillo y el cabello rojo recogido en una impresionante coleta.
-Empezaba a temer que no vinieras -dijo Harry.
Lo dijo en tono de broma, pero iba en serio. Había comenzado a temerlo desde el momento en que quedaron en verse.
-¿De verdad? -preguntó ella en sueco.
Le dirigió una mirada traviesa a Harry, quien se dijo que esa noche iba a pasárselo en grande.
Pidieron cerdo al curry verde, pollo con anacardos al wok, un Chardonnay australiano y Perrier.

El murciélago.Jo Nesbo

domingo, 10 de febrero de 2019

Como bestias alunadas

La novia del viento. Óskar Kokoschka

Luego le pregunté qué quería cenar, y él me besó para demostrarme en un instante de qué manera el hombre más tranquilo, puede perder en un solo gesto hasta el menor asomo de tranquilidad, y en ese momento, dejé de vivir, para instalarme en un territorio diferente del mundo conocido, donde las sonrisas flotan en el aire, y el tiempo puede detenerse horas enteras en un solo segundo, y las mujeres como yo se enamoran como bestias alunadas, aterradas y cautivas para siempre al mismo tiempo.

 Atlas de geografía humana. Almudena Grandes

miércoles, 6 de febrero de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXV)

Me preguntó si había alguna cosa que me gustaba mucho, y yo dije que el altillo. En seguida me arrepentí porque era como traicionar a Ignacio, pero de todos modos ella lo iba a saber porque su mirada era de ojos bien abiertos. Yo creo que nunca cerraba los ojos, o quizá pestañeaba en el instante en que yo también lo hacía. Algunas veces yo demoraba más, a propósito, pero ella se daba cuenta de mi intención y también demoraba su pestañeo, y tal vez luego parpadeaba junto conmigo porque nunca la vi cerrar los ojos. Mejor dicho, la vi una sola vez, pero ésa no vale porque estaba muerta.

El altillo. Mario Benedetti