Aguacate. Inma Díaz
He querido sacudirme del atractivo del Casino, pero es imposible; la imagen de Don Sandalio me seguía a todas partes. Ese hombre me atrae como el que más de los árboles del bosque; es otro árbol más, un árbol humano, silencioso, vegetativo. Porque juega al ajedrez como los árboles dan hoja.
(Miguel de Unamuno, 1864-1936. La novela de Don Sandalio, jugador de ajedrez)

No hay comentarios:
Publicar un comentario