sábado, 17 de enero de 2026

HUEVOS PASADOS POR AGUA


Los domingos había dos misas, una a las seis, como los demás días, y la otra, más solemne, a las ocho. Entre las dos, me llevaban a un comedor, en el que me servían dos huevos pasados po ragua, rebanadas de pan con mantequilla y café con leche.

(Georges Simenon. Carta a mi madre)

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