miércoles, 14 de agosto de 2019

Una sonrisa sin reticencias

Caminaba junto a ella por senderos llenos de agua y de hojas secas, tendiéndole a veces la mano para evitar un charco. Entonces sonreía con una sonrisa sin reticencias.

El Gigoló. Francoise Sagan

sábado, 10 de agosto de 2019

Vida y decorado

Inma Banet

En vez de pensar en mi esposa, mis hijos y mis nietos, me sorprendí pensando en un viejo amor, y no porque mi familia no me importara y el viejo amor sí, sino porque ese idilio armonizaba con aquel decorado: con el viento, con el mar alebrestado y la ciudad. Nos gusta presumir de que nuestros sentimientos son auténticos. Con frecuencia lo son. Pero con la misma frecuencia son una puesta en escena de un gran director: el arte que nos rodea, los libros que hemos leído, los cuentos que nos contaban cuando éramos niños.


Otra vida por vivir. Theodor Kallifatides

El tesoro escondido en este párrafo es la palabra alebrestado, que no conocía, y que según la RAE:

1) Como sinónimo de alebrarse:
a. Echarse en el suelo pegándose contra él.
b. Acobardarse.
2) Estar alerta permanentemente.
3) Alborotarse, agitarse.
4) Enamorarse, prenderse de amor.
5) Alegrarse y ponerse en actitud de divertirse.

En el párrafo transcrito parece claro que se usa para indicar la agitación del mar...
La mayoría de las acepciones de la palabra hacen referencia a países sudamericanos, donde seguramente será más utilizada; aquí es la primera vez que me la encuentro, al igual que su sinónima alebrarse.

lunes, 5 de agosto de 2019

Ítaca otra vez

Pues sí. He tenido la suerte de recibir el libro del que os hablaba hace unos días.
Y de parte de la mejor regaladora de libros que conozco: Mª José, como regalo de cumpleaños.
Federico Delgado
Lo tengo entre mis manos, lo toco, lo miro, es un libro joya, con una buena traducción y unas preciosas ilustraciones de Federico Delicado. Contiene el poema de Cavafis y las ilustraciones, nada más. Y nada menos! Es un precioso regalo para cualquier persona a quien le guste la poesía, incluso para los niños, para leerles a ellos, para iniciarlos en el maravilloso camino a Ítaca.

domingo, 4 de agosto de 2019

Libertades

Es más libre el dinero que la gente.

El sistema. Eduardo Galeano

sábado, 3 de agosto de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXXVIi)

Para Lucha era importante poseer las cosas antes de poder disfrutar de ellas.
Júbilo, por el contrario, era capaz de apropiarse del mundo tan sólo con la mirada. Podía disfrutar del olor de las gardenias sin importar que fueran del jardín del vecino o de la maceta de su casa. Sabía hacer suyas las penas y las desgracias ajenas. Sabía compartir los sueños de sus amigos y celebrar como propios los triunfos de los demás. Tal vez en eso radicaba su éxito como telegrafista. Al enviar un mensaje, lo hacía con todo el alma, como si actuara a título personal.

Tan veloz como el deseo. Laura Esquivel

viernes, 2 de agosto de 2019

Gorila

SON FASCINANTES, me encanta mirarlos.

El gorila es un animal
a poco más enteramente humano.
No tiene patas, sino casi pies,
no tiene garras sino casi manos.
Le estoy hablando a ustede
del gorila del bosque africano.

El animal que está a la vista,
a poco más
es un gorila enteramente.
Patas en lugar de pies
y casi garras en lugar de manos.
Le estoy mostrando a usted
el gorila americano.

Lo adquirió
nuestro agente viajero en un cuartel
para el Gran Zoo.


(El gran zoo). Nicolás Guillén

sábado, 20 de julio de 2019

Tu mirada es el paisaje ( CXXVI)

Malcolm Liepke

No sabía que te gustara tanto la música, diría, tal vez ya sospechando, a punto de fijarse también en algunas variaciones sutiles y a la vez cautelosas en el vestuario, en la corbata, incluso en la simple manera de mirar. "Tú no te das cuenta, pero ya no miras como antes", le había dicho Susana, mirándose los dos en el espejo del lavabo, en casa de ella, los dos desnudos, despeinados, con un brillo idéntico de satisfacción y abandono en los ojos.

Plenilunio. Antonio Muñoz Molina

lunes, 15 de julio de 2019

Un poema para todos los públicos

Soy también las lecturas que no hago, por eso conservo las referencias y críticas literarias atrasadas y no leídas, incapaz de tirarlas a la basura; pienso que en esas páginas pacientes que esperan mis ojos, duerme un tesoro que en algún momento descubriré.
Y sí, acabo encontrándolos. Así me topé hoy con este que os traigo de un Babelia de 2015, que recomienda el libro Ítaca (Nórdica) ilustrado por Federico Delicado. Que el poema es una joya ya lo sabía, y el libro, aunque no lo conozco, se ve que es precioso... a lo mejor aún estamos a tiempo de encontrarlo...

Pero es que, además, la manera de presentar esta obra me ha encantado. Transcribo:
Federico Delicado

Ítaca es un poema que se lee como si te lo recitaran al oído. No hace falta conocer a Homero ni saber de las aventuras y desventuras de Odiseo. No hace falta saber que Odiseo, rey de Ítaca, partió a luchar contra los troyanos en una guerra que duraría 10 años y que luego regresó a su isla, donde le esperaban su mujer y su hijo, en un viaje que se demoró otros 10 años... La Ítaca que escribió Cavafis se parece al sonido del viento atrapado en un bosque. El viento es Homero, pero el rumor que escuchamos cuando nos adentramos entre los árboles son las palabras de Cavafis. Ítaca habla de lo que significa la vida: los placeres, los peligros, el valor, el miedo, la sensualidad. También habla de la muerte como destino.
El País Babelia, 19-12-2015
Me atrevo a dedicar este post a mi querida amiga Mª José, que sabe de odiseas, de cavafis y de ítacas muchísimo más que yo, de hecho es mi iniciadora: gracias a ella amo este poema, porque vi en sus manos un libro como el de la foto y deseé inmediatamente tener yo en las mías otro igual... aunque de todo esto hace ya muchos años, casi tantos como dura el viaje de Odiseo. 
Alexander Jansso

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Posidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Posidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Montes de la Axarquía

Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Rufino Tamayo

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas, no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas.

Ítaca (pág. 100) C.P. Cavafis. Poesía completa

Mi regalo de hoy es el reencuentro con Ítaca, tan dulce y alentador que deberíamos leerlo en voz alta, declamarlo, todos los días: seríamos mejores y más felices.

domingo, 14 de julio de 2019

La tienda

De una tienda que existía
quiero narrar la novela.
Pieza en cascada vertía
nueve o diez varas de tela.
"Géneros del Reino" a fe,
y aun "Extrangeros" con ge.
Ay, viejas letras del título.
Y un mostrador con barniz
para jugar al desliz.
Y éste es el primer capítulo.

La tienda. Gerardo Diego

martes, 9 de julio de 2019

El error en el que siempre caemos


¿Sabes cuál es un error en el que siempre incurrimos? El de creer que la vida es inmutable, que una vez metidos en unos raíles hemos de recorrerlos hasta el final. En cambio, el destino tiene mucha más fantasía que nosotros. Justamente cuando crees encontrarte en una situación que no tiene escapatoria, cuando llegas al ápice de la desesperación, con la velocidad de una ráfaga de viento cambia todo, queda patas arriba, y de un momento a otro te encuentras viviendo una nueva vida.

Donde el corazón te lleve. Susanna Tamaro
Judit García-Talavera

Soy feliz recurriendo al diccionario cuando me encuentro con una palabra o una acepción desconocidas. En este caso, conocía ápice como "porción muy pequeña", pero no como "extremo superior o punta de algo", acepción en la que se toma esta palabra en el párrafo anterior.

Un tesoro es el encuentro de una palabra que no conocías: grimorio, adito, escandir...
Ex libris. Anne Fadiman

lunes, 8 de julio de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXXV)

Ivana Besevic

La noche de verano me recuerda tus ojos.


Playa de los muertos. Joan Margarit

viernes, 28 de junio de 2019

Eros, mi ayudante

Tú, y también Eros, mi ayudante...


Afrodita habla a Safo

miércoles, 26 de junio de 2019

La vida ilusoria en el espejo

El tiempo es siempre nuevo y siempre viejo
como la Eternidad
en la vida ilusoria del espejo.
...
La vida se prolonga en tus estancias.
La vida se repite
y multiplicas luces y distancias.

El espejo. Gerardo Diego
Yo soy la que está en el espejo haciendo la foto al grupo.
Visita con mis alumnos al Palacio de Ferias y Congresos de Málaga.

lunes, 24 de junio de 2019

FRANCOISE SAGAN

Francoise Sagan

El caso es que a Francoise Sagan le empiezan a faltar cinco años por aquí y tres por allá. Va a coger un recuerdo de entretiempo para salir a dar una vuelta por París, y ya no está el recuerdo en su sitio. Cuando el armario se quede vacío del todo, habrá desaparecido ella misma, aunque continúe sentada en su mecedora, cerca de la ventana, tal como la hemos visto en las últimas fotos, Hay gente que se muere antes de morir, o que vive después de fallecida. Quizá esos años sin memoria le abran a uno el misterio más que los de plenitud. Buenos días, tristeza.

(Juan José Millás. La memoria de Francoise)

lunes, 17 de junio de 2019

Alas

la canción tiene muchas alas;
con todas puede volar.

Prólogo (El gran zoo). Nicolás Guillén

jueves, 13 de junio de 2019

Reloj cruel

Quiróptero
de una paciencia extraordinaria
no exenta de crueldad,
sobre todo
con los ajedrecistas y los novios.

Sin embargo,
es cordial a las 3 menos 1/4
tanto como a las 9 y 15, los únicos momentos
en que estaría dispuesto a darnos un abrazo.


Reloj (El gran zoo). Nicolás Guillén

lunes, 10 de junio de 2019

Una sonrisa crispada

Y ella se me acercó esbozando una sonrisa crispada para distraer la mirada que yo tenía fija en mi padre, pues estaba concentrando en él un alud de preguntas y evidencias, de credulidad y de consternación que tensaba la piel de mis mejillas y me daba la sensación de que una oleada de agua fría me iba anegando hasta el cuello.


La historia de mi hijo. Nadine Gordimer

jueves, 6 de junio de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXXIII)

Retrato de Isabel de Valois. Sofonisba Anguissola

Desgarbada, más que alta, huesuda más que delgada, nadie que haya dispuesto de tantas oportunidades para parecerse a una garza logra evocar tan certeramente la silueta de una cigüeña patosa. Siempre parapetada tras el precio de una ropa excelente y excelentemente escogida -en la que sin embargo parece buscar refugio, más que esa complaciente seguridad que fabrica a una mujer elegante-, su rostro anguloso, de rasgos duros, casi masculinos, se derrumba a veces sin aparentarlo. Entonces sus ojos, unos ojos en cambio muy bonitos y muy dulces, se agrandan durante un instante, contagiándose de la líquida indecisión que esmalta los ojos de los niños que están a punto de echarse a llorar, pero Fran nunca llora.


Atlas de geografía humana. Almudena Grandes

sábado, 1 de junio de 2019

Es raro ser poeta en un mundo feliz recién nacido

Lara Lars

Qué raro es ser poeta.
Encontrarse de pronto una mañana
con el mundo feliz, recién creado,
piando, balbuciendo
para que alguien le bese y le descifre.
Y ese alguien, el llamado
-¿es posible?- soy yo.

El doble elegido.  Gerardo Diego

viernes, 24 de mayo de 2019

La dicha más alta

Blanca Ramis

Riqueza sin excelencia no es un vecino inocente;
más la unión de ambas comporta la más alta de las dichas.

La dicha más alta. Safo

miércoles, 22 de mayo de 2019

Tu mirada es el paisaje ( CXXII)

Malcolm Lipke

Cuánto tiempo le toma al deseo enviar la señal correcta y cuánto pasa antes de que llegue la respuesta esperada? Las variables son muchas, lo que es innegable es que todo el proceso empieza con una mirada. Ella abre un camino, una vereda sugestiva que más tarde los amantes caminarán una y otra vez.

Tan veloz como el deseo. Laura Esquivel

lunes, 20 de mayo de 2019

Recuerdos de la infancia

Vivian Maier

La verdadera memoria de los primeros años de la vida nunca le pertenece a uno mismo, sino a quienes lo conocieron, a quienes lo educaron y lo vieron crecer.

Plenilunio. Antonio Muñoz Molina

jueves, 16 de mayo de 2019

Camisón de novia

Nunca se hacían carantoñas en público ni mostraban el comportamiento que se espera de las parejas que están enamoradas, pero bajo las ropas de Aila latí aun verdadero cuerpo de mujer, un precioso cuerpo, con todo lo que él pudiera esperar: los oscuros pezones que eran como granos de uva en su boca, el terso vientre con el diminuto hoyuelo del ombligo, su cavidad de interior satinado, como el camisón que su madre había incluido en el ajuar.


La historia de mi hijo. Nadine Gordimer

martes, 14 de mayo de 2019

La pajarita de papel

Sola, en su jaula mínima,
dormitando,
la Pajarita de Papel.

La Pajarita de Papel (El gran zoo). Nicolás Guillén

miércoles, 8 de mayo de 2019

Se soltó la risa...


Jacob soltó la risa. Echó atrás la cabeza y se rió con fuerza; fue una carcajada dura y cínica.


El percherón mortal. John Franklin Bardin

lunes, 6 de mayo de 2019

Las diversas formas de la invisibilidad

Se puede ser invisible por lejano (como una galaxia), por pequeño (como un átomo), por rápido (como el estallido de una pompa de jabón), por lento (como el crecimiento de un árbol), por transparente (como el aire), por opaco (como el cuerpo humano), y se puede ser invisible simplemente por complejo (como un ecosistema).

La invención de la naturaleza. Andrea Wulf


domingo, 28 de abril de 2019

Tu mirada es el paisaje (CXX)

Simon Glücklich

Estoy esperando al chico, no le veo desde las últimas navidades. Entre nosotros, simplemente el vernos -supongo que él también no sólo será consciente de que me ve, sino de que en alguna ocasión querrá mirarme, aunque sólo sea para cerciorarse de que sigo donde me dejó- representa el nivel más alto de la comunicacion humana.



La higuera. Ramiro Pinillas

miércoles, 24 de abril de 2019

¡Al agua!

Al agua. Joaquín Sorolla

El muchacho dio un paso y me alargó la diestra, con una sonrisa tan clara que salté a la playa sin pensarlo más.


Bomarzo. Manuel Mujica Laínez

martes, 16 de abril de 2019

Sátiras

Hay dos clases de sátira, una para reír, que es la que apunta a las ideas, y otra para llorar, que es la que apunta a las personas.

La libertad en aforismos. Jorge Wagensberg

domingo, 14 de abril de 2019

Tu mirada es el paisaje ( CXX)

Dominik Jasinski

Ella entró en nuestra casa cuando él estaba detenido. La dejé entrar. Yo mismo le abrí la puerta; por aquél entonces siempre abría yo la puerta porque al no estar él allí, el colegial se había convertido en el hombre de la casa para mi madre y mi hermana. Entonces, yo componía mi expresión pensando enfrentarme a la policía que venía a registrar la casa de nuevo. Pero se trataba de una mujer rubia, con la mirada franca y la presuntuosa sonrisa de disculpa propias de la gente que viene a ayudar.


La historia de mi hijo. Nadine Gordimer

viernes, 12 de abril de 2019

De puntillas

Degás

Paseo por la vida con sigilo, nada más, siempre ha sido así. Paso por los días de puntillas para que nada se altere. Para no resbalar, para no caer, intentando siempre pasar desapercibida.


El viaje de Tanaka. David Cantero

lunes, 8 de abril de 2019

Amor mío

Él me llamó amor mío.
Me había llamado amor mío y eso era lo único que yo quería saber, eso y que sus muslos temblaron una noche contra la palma de mis manos y después me miró muy fijamente, sin decir nada, como si pretendiera destruirme, aniquilarme, borrarme para siempre de su memoria o grabar cada detalle de mi rostro en el relieve de sus propios ojos, yo lo sabía y eso era lo único que me importaba, porque sólo vivía para recuperar aquel temblor, para regresar una y otra vez a esa pequeña habitación de hotel, una cama grande, un armario empotrado, dos butacas tapizadas en la consabida cretona estampada...

Atlas de geografía humana. Almudena Grandes