Tú eres el bosque donde me pierdo, copas altas, frondosidad, para atrapar el último aliento del último sol; pero aún no he probado tu fruto maduro. Lo busco.
Llévame, o tráeme, o piérdeme por esta amarga y dulce tierra nuestra, pero este anochecer del verano moribundo no me saques del laberinto sin salida de tus ojos.
Coincido plenamente con lo escrito por Arturo Pérez Reverte en XL Semanal el pasado 19/08 (Que todos queden atrás)y traigo aquí algunos párrafos de su texto, que es denuncia, por lo que vivimos y no cambatimos. Gracias, Arturo, por no ser masa y contarlo. "Nadie merece ya respeto por su inteligencia o biografia. Cualquier analfabeto apesebrado en una formación política, cualquier cantamañanas nacido ayer, cualquier director de cine o periodista ágrafos hasta el disparate, cualquier tarugo con Twitter, cuestiona sin complejos a quienes ni podría rozar en talento, honradez o prestigio. Y acto seguido, centenares de imbéciles, tan ignorantes como él, asienten con la estólida gravedad de los tontos solemnes. ... El talento incomoda como nunca. Los mediocres, los acomplejados, los bobos, necesitan que la vida descienda hasta su nivel para sentirse cómodos, y es destruyendo la inteligencia y ensalzando la mediocridad como están a gusto. ... Todo el sistema educativo actual está basado en aplastar la individualidad, la inteligencia, la iniciativa, el coraje y la independencia... en destruir a los mejores. ... Ganarán los mediocres, no cabe duda."
Juan Genovés
Me descubro ante los no conformes, ante los resistentes empedernidos, los tan necesarios peleones en un mundo de ja,ja,je,je. Ánimo, valientes!!
Hoy todo ha logrado la perfección, pero ser una auténtica persona es la mayor. Más se precisa hoy para ser sabio que antiguamente para formar siete, y mas se necesita para tratar con un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en el pasado.
-Tienes los ojos manchados, ¿sabes? -me anunció a cambio, y sonrió. La sonrisa de los hijos propios envuelve un cebo tan irresistible que, mientras sus labios las sostienen, es imposible sospechar siquiera que se pueda vivir mejor sin ellas-.
A Violeta le sobran esos dos kilos que yo necesito para enamorarme de su cuerpo. A mi, en cambio, me sobran siempre esas dos palabras que ella necesita dejar de oír para empezar a quererme.
Nos imaginamos que con tantos periódicos, emisoras de radio y cadenas de televisión vamos a oír una infinidad de opiniones diferentes. Luego descubrimos que es lo contrario: la potencia de esos altavoces no hace más que amplificar la opinión dominante del momento, hasta el punto de hacer inaudible cualquier otro parecer... los medios de comunicación reflejan lo que dice la gente, la gente refleja lo que dicen los medios de comunicación. ¿No se cansarán nunca de ese embrutecedor juego de espejos?
El primer siglo después de Beatrice. Amin Maalouf
Este libro se publicó por primera vez en 1992. Yo lo recibí de una buena amiga que ya no está en este mundo; me regaló muchos libros, éste sería el último, aunque eso no lo sabíamos ni ella ni yo. Lo estoy leyendo por tercera vez. Y vuelvo a recomendarlo con entusiasmo porque lo considero un libro necesario. Muchos de sus pasajes son reseñables y nos parecerá que hablan del ahora, como el que transcribo. El libro denuncia los estropicios que causan las desigualdades y el caos que se apodera del mundo al tratar de enmendar a la naturaleza con sórdidos intereses. Es también un libro feminista que pone a un hombre al frente de la defensa de la maternidad y de la existencia de lo femenino. Está escrito con esa sencillez elegante que consiste en decir mucho con pocas palabras muy bien escogidas dejando traslucir una cierta nostalgia de un futuro mejor. Leedlo, os hará bien.