Se emocionó de ver tanto libro junto. La maestra poseía unos cincuenta volúmenes ordenados en un armario de tablas, y se entregó a la placentera tarea de revisarlos ayudado por la lupa recién adquirida.
(Luis Sepúlveda. Un viejo que leía novelas de amor)

No hay comentarios:
Publicar un comentario